Sergio Ramírez celebra la fuerza del español de América Latina con su candidatura a la RAE

Sergio Ramírez (EFE)

CIUDAD DE PANAMÁ.- El escritor nicaragüense Sergio Ramírez, cuya candidatura a ocupar el sillón L de la Real Academia Española (RAE) que dejó vacante Mario Vargas Llosa será votada este jueves, celebró que este nombramiento supone un reconocimiento al peso del español que se habla en América Latina.

«En lo personal es una gran distinción. Me parece que es un reconocimiento a la fuerza que el castellano de América Latina tiene hoy. Hace tiempo dejamos de ser una lengua bárbara», afirmó Ramírez a EFE en el marco del festival Centroamérica Cuenta, que fundó en 2013 y que se celebra por segunda vez la capital panameña.

El autor recordó que, en el pasado, muchos términos propios del español americano eran considerados «barbarismos», aunque aseguró que esa visión ha cambiado profundamente y que hoy el aporte de la lengua americana al diccionario de la Real Academia «es inmenso».

La tarea está en «seguir creciendo y seguir enriqueciéndolo», subrayó.

Esta candidatura, sin embargo, ha estado empañada por la oposición de la Iniciativa Ciudadana Víctimas del Sandinismo, que en una carta remitida a la RAE lamentaron que se vaya a conceder ese honor a alguien como Ramírez, que fue miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional entre 1979 y 1985, en la que «ejerció poder constituyente y ejecutivo de facto»; y además fue vicepresidente de Nicaragua entre 1985 y 1990.

«La silla L es el lugar que ocupó don Mario Vargas Llosa, voz persistente contra los totalitarismos en América Latina. Afirmamos que esta candidatura no honra la memoria moral, intelectual e histórica asociada a ese lugar de la lengua española», subrayó la misiva.

Pero Ramírez -que ha recibido numerosos apoyos de escritores latinoamericanos y que la RAE definió como  «fundamental, generoso y comprometido»- quitó peso a la polémica y dejó claro que para él «lo importante es la lengua, la cultura», no asuntos que «no trascienden la frontera de Nicaragua».

EFE