La líder de la oposición de Trinidad y Tobago, Pennelope Beckles, criticó este viernes al Gobierno por el respaldo a la violencia y la participación en acciones militares unilaterales extranjeras, tras el ataque de Estados Unidos a una embarcación en el Caribe.
Beckles enfatizó que Trinidad y Tobago, como miembro de la Comunidad del Caribe (Caricom), ha mantenido durante mucho tiempo su estatus de «zona de paz», lo que significa que «la guerra, literalmente, en la región es inaceptable», y debe evitar acciones o retórica que puedan socavar la estabilidad regional.
Estas declaraciones, difundidas por los medios locales, llegan dos días después de que la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, alabara el ataque contra una embarcación presuntamente utilizada para el tráfico de drogas. «No siento ninguna compasión por los traficantes; el Ejército estadounidense debería eliminarlos a todos violentamente», declaró Persad-Bissessar.
Al respecto, la líder del opositor Movimiento Nacional del Pueblo (PNM, en inglés) insistió en que «simplemente apoyar un enfoque violento envía una señal equivocada».
A juicio de Beckles, los líderes políticos deben ser especialmente conscientes de las señales internacionales que transmiten sus palabras, sobre todo porque Trinidad y Tobago equilibra relaciones diplomáticas de larga data.
«Quiero dejar muy clara la postura del PNM: condenamos el narcotráfico por completo. Es importante decirlo. Pero también debemos reconocer que somos signatarios de varios tratados internacionales», subrayó.
Beckles afirmó que respaldar la violencia sin el debido proceso podría erosionar la credibilidad jurídica y la posición internacional de Trinidad y Tobago.
EFE

