LA HAYA.- Venezuela advirtió este martes ante los países miembros de la Corte Penal Internacional (CPI) que la estabilidad regional en el Caribe está “amenazada” por “un despliegue militar estadounidense sin precedentes”, una situación que, dijo, “pone en riesgo a una región amante de la paz”.
En su discurso ante la Asamblea de Estados Partes de la CPI en La Haya, el embajador Héctor Constant Rosales, abrió su intervención alertando del despliegue «sin precedentes» que busca desestabilizar el entorno de Venezuela y afectar la soberanía del país.
“Venimos en nombre del pueblo y del Gobierno de Venezuela, presidido por el presidente constitucional Nicolás Maduro, a alertar y condenar estas acciones hegemónicas que hoy amenazan la paz regional”, señaló, comparando después las consecuencias de las sanciones estadounidenses a funcionarios de la CPI con los efectos de las medidas impuestas contra Caracas.
El representante venezolano señaló además que la CPI opera bajo “un clima de intimidación sin precedentes”, producto de “sanciones, amenazas y presiones políticas” dirigidas contra la Fiscalía y los jueces para frenar sus investigaciones.
En este sentido, Constant aseguró que Venezuela “sabe lo que significa” el uso de sanciones como “instrumento de coerción y chantaje político, incluso a costa del sufrimiento de la población” y pidió a la Corte que determine el “carácter punible” de esas medidas y no permita “que sus decisiones se condicionen por represalias externas”.
Constant también reiteró que su país, como “Estado soberano”, tiene derecho a conducir sus propios procesos penales “sin injerencias externas”.
Asimismo, criticó la decisión anunciada ayer de cerrar la oficina de la Fiscalía en Caracas, asegurando que ello no alterará “el espíritu de cooperación” del Gobierno.
“La Corte debe dejar de permitir que la justicia se convierta en un arma de dominación selectiva, manteniendo un doble rasero que es intolerable, sirve a los poderosos y castiga a los que luchan por su soberanía, libertad e independencia”, afirmó.
EFE

