CARACAS.- La reciente comparecencia de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ante la Corte Internacional de Justicia -CIJ- en La Haya este 11 de mayo, marca un punto de inflexión en la defensa del Esequibo.
El capitán de navío, Julio Peña Acevedo, vicepresidente de la Asociación Venezolana de Derecho Marítimo e integrante de la Comisión para la Defensa del Territorio de la Guayana Esequiba, analiza esta intervención bajo la premisa de la soberanía irrenunciable y la vigencia del Acuerdo de Ginebra.
“Fue extraordinaria la presentación que hizo nuestra Presidenta sobre el caso, porque abordó exactamente el centro del problema”, enfatizó.

Explicó que, a partir del descubrimiento de grandes yacimientos de petróleo en la zona disputada, debido a la explotación por parte de Exxon “se generó un cambio completo en la visión del problema del Esequibo y pasó de ser un problema netamente territorial a ser uno de orden geopolítico, militar, estratégico y económico y, de ahí se ha generado incluso la manera como llegó el caso a la Corte”.
En el programa Al Instante con Esther Quiaro en Unión Radio agregó que la Presidenta «puso el dedo en la llaga» ante los absurdos argumentos de Guyana.
“Guyana intenta reducir toda la controversia a un ejercicio de validación histórica, una solución binaria. El problema en algo mucho más amplio, es una controversia territorial que debe resolverse conforme a un arreglo práctico y mutuamente satisfactorio”, precisó.
Explicó que Venezuela mantiene su resolución histórica sobre esa jurisdicción. “No puede haber jurisdicción cuando el Estatuto de la Corte dice taxativamente que ambas partes deben presentar la querella de la Corte y eso no sucedió así. En todo caso, estas decisiones serían inválidas ya que se tomaron fuera de sus principios de acción de la Corte”.
Sobre la propuesta de Venezuela de que solo una negociación directa entre Guyana y Venezuela resolvería el problema, señaló que “el espíritu del Acuerdo de Ginebra es que nos sentemos en una mesa de negociación. Yo estoy viendo varios escenarios y el mejor sería ese, que Guyana desista de la demanda y se siente a negociar con nosotros”.
“Yo creo que dentro de las probabilidades que hay es que la Corte decida que ambas partes se pongan de acuerdo en una cuestión que no puede ser legal, porque es un juicio, el juez determina quién es el culpable o inocente. No se va por la decisión salomónica de picar el niñito por la mitad, eso no es una decisión jurídica”, recalcó.
Insiste en que “el arreglo entre las partes, que es el espíritu actual de Venezuela, sigue presente, que es lo que Guyana no quiere entender”.
Sonia Pomenta Llaña/Unión Radio


