NUEVA YORK.- El juez federal a cargo del caso de Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, propuso este miércoles que el juicio empiece el próximo 1 de junio de 2027, una vez resuelta la petición de inmunidad que prevé presentar la defensa, en una audiencia en la que ambos acusados presentaron un mejor aspecto que en las anteriores comparecencias.
Maduro apareció más delgado, pero con buen aspecto, en una sala de la planta 23 del tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, en la que se podía ver el ‘skyline’ de la Gran Manzana de fondo y estaba repleta de periodistas, de civiles curiosos y juristas.
Mantiene su característico bigote y su pelo un poco canoso -aunque mejor cortado que la última vez-, llegó caminando con normalidad y sin rastro de la cojera que había mostrado en anteriores audiencias.
Flores lució también un mejor aspecto que en las otras sesiones. Vistió el mismo uniforme de color caqui que su esposo, con el pelo teñido, una coleta y gafas.
En la audiencia, que duró menos de 20 minutos, se dibujó un primer calendario del proceso judicial de Maduro y Flores.
Hellerstein propuso que el juicio empiece el próximo 1 de junio de 2027, tras dos bloques de mociones en los que la defensa solicitará la inmunidad de los acusados, de acuerdo con la propuesta presentada por la Fiscalía horas antes.
Barry Pollack, el principal abogado de Maduro -que también ha representado al fundador de WikiLeaks, Julian Assange-, avanzó que durante el primer bloque de mociones solicitarán la inmunidad de los acusados alegando que él ejercía como jefe de Estado y ella como primera dama en el momento de la detención.
Con ese argumento, el equipo legal del líder venezolano planteó que las mociones se dividan en dos ya que, a su juicio, si se acepta la inmunidad, no deberá someterse a las de la segunda ronda, en la que la Fiscalía presentará todas las pruebas de la ya concluida investigación.
El juez dio a la Fiscalía hasta el 15 de noviembre para recabar todas las pruebas clasificadas y fijó el inicio de los argumentos orales de la defensa para dos días más tarde, el 17 de noviembre.
Las partes aceptaron la fecha tentativa, pero los abogados de Maduro dejaron la puerta abierta a solicitar una prórroga.
Durante la audiencia, se vio a Maduro tomar anotaciones y, una vez levantada la sesión, conversó con su defensa antes de abandonar el tribunal.
Mientras se preparaban para sacar a los acusados de la sala, el juez intervino para que dejaran a Maduro hablar con Pollack.
«Déjelos hablar», dijo en varias ocasiones Hellerstein, permitiéndoles conversar varios minutos.
Una vez terminó la conversación, Maduro se levantó para salir escoltado y antes de abandonar la sala saludó con la mano a las personas que estaban sentadas en las gradas junto a su equipo legal.
EFE

