TEHERÁN.-En lugar de sentarse a negociar con sus interlocutores estadounidenses, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, se ha embarcado en una gira con paradas en Islamabad, Mascate y Moscú en lo que los analistas consideran un intento de «regionalizar la paz».
La visita a Islamabad tuvo como objetivo enviar un mensaje a Estados Unidos con un «nuevo marco» de negociaciones; la parada en Mascate estaría dirigida a estudiar el estatus del estrecho de Ormuz y la de Moscú se produce probablemente en busca de apoyo político y para tratar la cuestión nuclear.
Para el analista Hamidreza Azizi, Teherán trata de pasar de una «guerra regional» a una «paz regional» y pretende implicar a más países en un potencial acuerdo de paz con Estados Unidos, según indicó en su cuenta de X.
Estos viajes y este nuevo marco de negociaciones -que Estados Unidos debe aceptar- se producen en medio del endurecimiento de la postura iraní, que se niega a negociar hasta que EEUU levante el cerco naval a sus puertos y buques, que es a su vez una respuesta al bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
Estas son las claves de la gira del jefe de la diplomacia iraní:
Islamabad
Araqchí llegó el viernes a Islamabad en medio de las expectativas de una nueva ronda de negociaciones con Estados Unidos, algo que negó el Ministerio de Exteriores iraní y que no llegó a suceder.
A pesar del anuncio iraní de que no se celebraría una segunda ronda de diálogo tras la primera del 11 y 12 de abril, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que enviaba a su equipo negociador liderado por Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner, y más tarde dijo que cancelaba el encuentro «unilateralmente».
Araqchí aprovechó las dos paradas que realizó en Islamabad, el viernes y domingo tras pasar por Mascate, para proponer un «marco viable» para poner fin de forma definitiva a la guerra con Estados Unidos.
Mascate
Tras su primera parada en Islamabad, Araqchí pasó unas horas en Mascate, capital de Omán, país con costa con Ormuz. Allí se reunió con el sultán omaní, Haizam bin Tariq, para «mantener una estrecha coordinación que garantice los intereses comunes».
De nuevo el jefe de la diplomacia iraní no ofreció detalles sobre esos intereses comunes, pero Irán ha anunciado que quiere establecer un sistema de pago de peajes en el estratégico paso y busca para ello el apoyo de Mascate.
Según Teherán se han realizado al menos dos reuniones técnicas para ese control compartido del estratégico paso y han acordado que continuarán en el futuro.
Moscú
Araqchí llegó este lunes a Moscú, donde se reunirá con el presidente ruso, Vladímir Putin, el principal aliado de la República Islámica, aunque su papel en el arreglo del conflicto entre Irán y EE.UU. ha sido más bien el de convidado de piedra.
Sea como sea, Irán es consciente de que Putin es uno de los pocos mandatarios que tiene línea directa con Trump y en un eventual acuerdo nuclear puede jugar un papel importante.
Para el analista Azizi, la actual visita de Araqchí puede tener como objetivo «allanar el terreno para resolver uno de los principales escollos: el destino de las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido».
EFE

