CARACAS.- Hace décadas el Río Guaire era un recurso para la capital, sin embargo, con el crecimiento de la población caraqueña, pasó a ser colector de aguas servidas. Este año, obras como la construcción del Parque Lineal Río Guaire y la limpieza de diversas quebradas, representan los primeros pasos para el acercarmiento de los ciudadanos y el punto de partida para un proyecto de saneamiento real.
Carlos Aponte Rivero, químico y especialista en recursos hídricos, explicó que la solución implica la relación del caraqueño con el río, consensos políticos, sociales y la inversión. «No toda la ciudad fue planificada, eso también complica los procesos de saneamiento, eso nos dice que el abordaje debe ser un poco más fuera de lo convencional», señaló el experto.
Para el 2005, durante el mandato de Hugo Chávez, se prometió un río limpio con un proyecto de saneamiento valorado en 2.500.000 dólares, el cual no se completó.
Rivero comentó que han sido pioneros en el sector ambiental, con la creación de instituciones como el Ministerio del Ambiente, sin embargo, «el problema nuestro ha sido la implementación de esas políticas, (…), no se han creado los consensos necesarios para que eso puede llegar a ser una realidad».
Según José Cheo Carvajal, director de la organización Ciudad Laboratorio, destacó que el saneamiento debe comenzar con un despertar de conciencia y una relación de respeto de la población hacia el río, «mucha gente ve el río y las quebradas simplemente como un botadero (…), eso pasa por un proceso de conciencia en el que yo entienda que eso es un problema y cambie hábitos».
La construcción del Parque Lineal Río Guaire, actualmente en construcción en Colinas de Bello Monte, transformará un tramo de 1,8 km de la avenida principal en un espacio público verde, integrando ciclovía, áreas peatonales, 150 árboles y soluciones de drenaje.
«Es un experimento con el que vamos a demostrar que se puede generar un espacio público desde la iniciativa ciudadana», señaló Carvajal.
Se busca que sea un espacio para la convivencia, la recreación, e incluso, que algunas de las quebradas sean aprovechadas por la comunidad.
Mariangel García / Unión Radio


