CARACAS.- A pesar de la tragedia y en medio del dolor, también hay espacio para la vocación de servicio y el sentido de pertenencia, así lo demuestran dos trabajadores del Terminal de Catia La Mar.
En medio de las ruinas de un terminal sacudido por los dos terremotos, allí está el señor Jesús Soto, su vocación de servicio es lo que lo mantiene de pie.
«Amor al trabajo, no son dos o tres días los que tengo aquí en las instalaciones y verla en estas fachas, me motiva a seguir«, apuntó.
Igualmente la señora, Ayari Vera, demuestra su amor al trabajo en el terminal afectado.
«Estoy aquí porque siento que estoy dando más sacando a la gente (…) lo que pasó acá puede pasar en cualquier lado», dijo.
Unión Radio

