COPENHAGUE.- Dinamarca se regaló una goleada engañosa contra Grecia (3-1), gracias a los groseros errores del equipo heleno en defensa, que queda ya sin opciones de acabar entre los dos primeros de grupo.
A la «Dinamita roja» no le hizo falta ofrecer una gran actuación. Aprovechó los regalos griegos y dejó casi cerrado el partido al descanso, aunque pudo meterse en problemas en el tramo final. Ahora, se jugará la primera plaza contra Escocia en un mes.
A Grecia no le valía otro resultado que ganar si quería seguir viva. Y el equipo de Jovanovic salió a por todas desde el comienzo.
Tsimikas tuvo el 0-1 cuando apenas se había disputado un minuto, pero no acertó a rematar un centro medido, solo frente a Schemeichel.
Los griegos presionaban arriba, robaban y atacaban con mucha gente frente a una Dinamarca confundida. Pero su dominio se quedaba más en sensaciones que en ocasiones. Un tiro de Tzolis desviado fue su segundo y último aviso.
Dinamarca, que apostó por defensa de cuatro y con Christensen de nuevo como lateral, fue tomándole la medida al partido poco a poco. Hasta que llegó el primer regalo griego. Zafeiris cedió a Vlachodimos sin percatarse de que Højlund estaba al acecho para llegar antes que el portero y definir con un toque sutil.
Grecia, que había firmado una primera parte más que correcta, entregó el partido en dos minutos. Andersen cabeceó sin demasiada oposición un córner a los 40. Y apenas uno después, Koullerakis quiso devolver la pelota de cabeza a su portero de forma cómica y esta acabó luego a los pies de Damsgaard, que no perdonó.
No parecía que la segunda parte fuera a dar mucho de sí, pasado el primer cuarto de hora, pero un gol de Tzolis devolvió a Grecia al partido. Jovanovic hizo un triple cambio y puso a Pavlidis, su estrella.
Grecia se lo empezó a creer. El joven Konstantelias, un jugador que apunta maneras, tuvo el segundo. Y, poco después, Andersen sacó bajo palos una vaselina de Pavlidis, a pasa del talento del PAOK, que ya se colaba en la portería de Schmeichel, vencido en la salida.
EFE


