Scarlett Johansson reina ausente en la presentación en Cannes de ‘Paper Tiger’

Scarlett Johansson en 'Paper Tiger'

CANNES.- Scarlett Johansson no ha podido asistir a la presentación en la competición del Festival de Cannes del filme ‘Paper Tiger’, que coprotagoniza con Adam Driver y Miles Teller, pero pese a su ausencia fue la protagonista tanto de la rueda de prensa de este domingo como de la proyección de gala del sábado por la noche.


Además de por su excelente trabajo, que algunos medios especializados sitúan como candidato al premio a mejor actriz en Cannes, Johansson fue, involuntariamente, el centro de atención en ambas citas de la película dirigida por James Gray.


Anoche no respondió a una llamada por FaceTime que le hizo el director cuando estaban recibiendo una gran ovación tras la proyección de gala.

«Quiero ser justo con Scarlett, ¡no le dije que iba a hacerle una videollamada! Pensé que tendría suerte, pero está trabajando en Nueva York», dijo Gray entre risas en la rueda de prensa de hoy.


Y a continuación leyó un mensaje escrito que le había mandado la actriz y que fue lo más interesante de la presentación de un filme que cuenta una historia ambientada en los años ochenta sobre dos hermanos, Gary (Driver) e Irwin Pearl (Teller, casado con Johansson), que buscan hacerse ricos con un negocio que implica a la mafia rusa.


«Me siento muy afortunada de haber formado parte de una historia tan profundamente arraigada en lo que más importa: la conexión humana, la identidad y la forma en que nuestros valores evolucionan a través de las generaciones», señaló Johansson en su texto.


La actriz, que en estos momentos está grabando una nueva versión de ‘El exorcista’, afirmó que «la consideración y la sensibilidad hacia la condición humana en esta película son tan evidentes en la pantalla, en cada fotograma», que ​​está «extraordinariamente orgullosa de haber formado parte de ella».


«El cine tiene ese poder extraordinario de conectarnos a través de una experiencia compartida. Sucede en la oscuridad, donde no nos vemos las caras y, sin embargo, de alguna manera, podemos sentir la presencia y la empatía del otro. Esa empatía colectiva es algo que sin duda necesitamos más en estos momentos», agregó.


Tras leer el mensaje, Gray recordó, para explicar el origen de su película, un viaje que hizo en 1984 a la Unión Soviética, que vivía una época complicada, para después verse invadida por la economía de mercado, algo que el realizador considera «devastador para la integridad humana».


Por eso decidió ambientar la historia en 1986, que «fue el comienzo del momento en que la economía de mercado se convirtió en Dios».


«Eso no quiere decir que esté abogando por dictaduras socialistas», agregó el director, que precisó que aquel momento nos llevó al clima político actual y a que los jóvenes se sientan fracasados ​​si no alcanzan el éxito económico.


Pero entonces -agregó- «aparece alguien como el actual presidente estadounidense, que es un síntoma de lo que estoy diciendo: totalmente pragmático. ‘¿Cómo puedo ganar la mayor cantidad de dinero posible?'».
Junto al director, Driver y Teller, que bromearon mucho entre ellos y hablaron poco del filme.


Driver dijo que, como actor, depende únicamente de los papeles que le ofrecen. «Siempre ha sido un medio que depende del director. Trabajo con los directores que siento que me van a exigir al máximo o me van a dar la oportunidad de hacer algo diferente de lo que he hecho antes».


Y también habló de su amor por la familia: «La familia es lo más importante. Mis hijos, mi esposa y mi familia más cercana son la prioridad. Todo lo demás es secundario. Si cada decisión que tomo es por lo que puedo hacer por ellos, fracasaré menos», afirmó.


Mientras que Teller recordó que la cinta se rodó en Nueva York durante una ola de calor. «Casi nunca teníamos sombra. James filmó una película en el Amazonas y dijo que esto fue igual de exigente físicamente».
Además de resaltar la altura de Driver: «Normalmente soy la persona más alta en el plató». Hasta que llegó al rodaje de ‘Paper Tiger’: «Sentí mi mano muy pequeña cuando Adam la estrechó».

EFE