SAN JOSÉ.- Nicaragua aprobará en septiembre próximo en primera legislatura una reforma parcial a la Constitución que busca excluir de las elecciones a los opositores desnacionalizados y considerados «traidores a la patria», una medida que ha provocado el rechazo internacional, informó este lunes la copresidente del país, Rosario Murillo.
Murillo, esposa del presidente Daniel Ortega y designada copresidenta a través de una reforma constitucional, dijo -a medios oficiales- que el proceso de reforma será previamente consultado «con todos los sectores» para ser aprobada en los primeros días de septiembre.
La Asamblea Nacional (Parlamento), controlado por el oficialismo, ha iniciado las consultas sobre esas reformas luego de que Ortega afirmara que en su país «no volverá a haber elecciones».
Costa Rica, EE.UU., Panamá -que retiró su embajador-, Guatemala, la República Dominicana, Chile, Bolivia, Brasil, Perú, la Unión Europea, Uruguay, el secretario general de la OEA, Alberto Ramdin; y el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, han expresado su preocupación o rechazo a esas declaraciones de Ortega.
Murillo dijo que este lunes los diputados se reunieron con los embajadores acreditados en el país, a quienes les explicaron el objetivo de elaborar una iniciativa de ley de reforma parcial a la Constitución, sin más explicaciones.
«Estamos pendientes de conocer los resultados de este primer encuentro respetuoso con la comunidad diplomática que vive y trabaja en Nicaragua», añadió.
Los legisladores también se reunirán con autoridades como la Corte Suprema de Justicia, las fuerzas militares del Ejército de Nicaragua, las fuerzas policiales de la Policía Nacional, todas coordinadas por la Presidencia.
El presidente Ortega propuso eliminar las elecciones en su país, que gobierna desde 2007 en medio de acusaciones de fraude electoral, por eliminar y desterrar a la oposición, y declarar «inaplicable» el artículo de la Constitución que impedía la reelección.
El anuncio lo hizo durante la conmemoración del cuadragésimo séptimo aniversario de la Revolución Sandinista, celebrada el pasado domingo.
En el acto, Ortega, un exguerrillero de 80 años, aseguró que en Nicaragua «no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (la oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder».
El miércoles pasado, el titular de la Asamblea Nacional de Nicaragua (Parlamento), el sandinista Gustavo Porras, dijo que sí se celebrarán elecciones en Nicaragua pero bajo un nuevo marco constitucional que las blinden de la injerencia extranjera y de los «traidores a la patria» en el país.
EFE

