REDACCIÓN DEPORTES.- Carlos Alcaraz espantó las dudas iniciales, las que le llevaron a perder el primer set, y de forma contundente, de menos a más, terminó por arrollar al argentino Francisco Cerúndolo (3-6, 6-0 y 6-1) para alcanzar los octavos de final del Masters 1.000 de Montecarlo, en los que le espera el alemán Daniel Altmaier.
Todas las sensaciones se agolparon en la puesta en escena en Montecarlo del número tres del mundo, que persigue el número dos después de la precipitada eliminación del alemán Alexander Zverev en su primer compromiso. Incertidumbre y algo de decepción primero. Aliento, explosión y confianza después.
Alcaraz empezó errático, con cierta falta de adaptación a la superficie de arcilla. Sin asumir el intercambio de golpes. Precipitado y sin precisión. Pero en cuanto se asentó, aceleró y mostró la enorme diferencia entre un ganador de cuatro títulos del Grand Slam y un buen jugador, batallador, vigésimo segundo en el ránking y en crecimiento que terminó por asumir, resignado, su inferioridad.
Una exhibición de dejadas en el tercer set que terminó por desarbolar al sudamericano ejemplarizaron el nivel de confianza del murciano, que no jugaba en el Principado desde 2022, cuando cayó en primera ronda contra el estadounidense Sebastian Korda. Los dos años siguientes, por lesión, no pudo formar parte del cuadro del torneo.
Inició con éxito su recorrido por la temporada de arcilla el campeón en Róterdam este año y que el curso pasado demostró su destreza en polvo de ladrillo cuando ganó todos sus partidos excepto la final de los Juegos Olímpicos de París. Fue plata. Previamente, logró su primer Roland Garros..
En octavos de final se encontrará con el alemán Daniel Altmaier, procedente de la previa que venció al francés Richard Gasquet por 7-5, 5-7 y 6-2.
EFE


