Chicago (EE.UU.).- Los San Antonio Spurs triunfaron este sábado por 111-103 en el campo de los Oklahoma City Thunder en el séptimo y decisivo partido de las finales del Oeste y, tras destronar a los vigentes campeones, se enfrentarán con los New York Knicks en las Finales de la NBA.
Victor Wembanyama lideró con 22 puntos otra gran actuación grupal de los Spurs, que volverán a las Finales por primera vez desde el 2014, cuando se coronaron campeones tras doblegar a los Miami Heat.
El francés, el número uno en el draft de 2023 y MVP de estas finales del Oeste, rompió a llorar al finalizar un partido de enorme intensidad, en el que los Spurs completaron una extraordinaria remontada en una serie que hace tres días les veía abajo 2-3.
«Wemby» firmó 22 puntos, siete rebotes y dos asistencias en 41 minutos, pese a cometer cinco faltas, y fue uno de los siete jugadores de los Spurs con dobles dígitos en anotación.
Julian Champagnie aportó 20 puntos (6 triples); Stephon Castle metió 16 puntos, con seis rebotes y seis asistencias; De’Aaron Fox anotó 15; Dylan Harper contribuyó con 12; y Keldon Johnson y Devin Vassell con 11 cada uno.
Los Thunder entregaron el cetro de campeón pese a los 35 puntos y nueve asistencias de Shai Gilgeous Alexander, que acabó agotado tras casi 43 minutos en pista.
Cason Wallace metió 14 de sus 17 puntos en el cuarto período y el banquillo de OKC sostuvo al equipo con 12 puntos de Jared McCain y Alex Caruso y 11 puntos y diez rebotes de Jaylin Williams, pero los hombres de Mark Daigneault, sin Jalen Williams, echaron de menos a Chet Holmgren (4 puntos, 4 rebotes y solo 2 tiros intentados).
Las finales del Oeste no alcanzaban un séptimo partido desde 2018, cuando los Golden State Warriors de Steph Curry doblegaron a los Houston Rockets, y a las de este año no les faltó tensión y nivel.
Los Spurs, que se habían aferrado a la serie el pasado jueves con una contundente victoria en San Antonio, saltaron al Paycom Center sin miedo, decididos a luchar y tutear la agresividad defensiva de OKC.
Y arrancaron de la mejor manera, al tomar una tempranera ventaja de 14 puntos en el 27-13. Fue el banquillo de OKC el que los mantuvo en el partido, al aportar 12 de los 25 puntos de los campeones en el primer segmento.
Gilgeous Alexander dio la cara para OKC con 19 puntos en la primera mitad y su equipo alcanzó su primera ventaja al final del segundo período, pero los Spurs cerraron el cuarto con un 7-0 que les permitió llevarse a los vestuarios un margen de tres puntos.
Los Spurs hacen daño desde el arco
En el sexto partido, los Spurs arrollaron a OKC en el tercer segmento con un parcial de 20-0. Este sábado también pisaron el acelerador con un espectacular 16-2 culminado con un triple de Wembanyama para el 76-65 con poco más de cinco minutos por jugar en el tercer cuarto.
OKC recibió los golpes de unos Spurs hambrientos y agresivos, pero consiguió encontrar respuestas a nivel ofensivo y Jaylin Williams, con un triple espectacular cuando se le acababa el cronómetro de los 24 segundos,volvió a equilibrar el choque.
OKC llevó al límite a Wembanyama a nivel defensivo y le cargó de faltas, pero la maquinaria ofensiva de los texanos no dejó de aportar. El equipo de Mitch Johnson arrancó el cuarto período con un festival de triples, en el que también participó Wemby con un tiro de tres puntos con paso atrás que volvió a dar nueve puntos de ventaja a su equipo.
Cason Wallace, a base de triples, apoyó a SGA en el desesperado intento de remontada de los Thunder, que se dieron una oportunidad al colocarse a seis puntos con dos minutos en el cronómetro.
En un final muy apretado, OKC llegó a tener el balón con 103-109 en el marcador, pero se le acabó la gasolina. El triple de SGA se quedó corto y los Spurs sellaron una extraordinaria victoria para volver a las Finales.
EFE


