PRAGA.- El Congreso checo aprobó este viernes una reforma de la política migratoria y de asilo del país que le permitirá vigilar el movimiento y la residencia de los solicitantes de asilo a través de sus móviles, así como obligarlos a someterse a exámenes médicos.
En el caso de que la reforma sea aprobada por el Senado, los cambios, que van en línea con el Pacto sobre Migración y Asilo aprobado por la UE en 2024, permitirán también agilizar el procedimiento de protección internacional y limitar su abuso.
La nueva norma prevé cancelar o no prorrogar la estancia de extranjeros que cometan delitos graves de forma reiterada y permite rechazar la concesión de asilo a refugiados de Ucrania en el caso de que esos solicitantes ya lo tengan o la hayan tenido en otro país de la UE.
También regula que si un extranjero es expulsado de algún país de la UE, ya no podrá solicitar asilo en República Checa, unificando los procedimientos de denegación de protección internacional y la decisión sobre la devolución de un extranjero a su país de origen.
Además, los tribunales decidirán si procede la deportación si un extranjero es condenado por un delito.
EFE

