CARACAS.- Venezuela accedió a $346 millones de sus propios recursos depositados en el Fondo Monetario Internacional -FMI- el pasado 17 de julio para financiar el plan nacional de reconstrucción y asistencia humanitaria tras el devastador doble terremoto del 24 de junio.
El economista Luis Enrique Gavazut, investigador en ciencias sociales y analista financiero, destaca lo que significa éste aporte del ente multilateral. “Es un ingreso importante, líquido, disponible inmediatamente y en divisas, libremente convertibles para que el gobierno bolivariano proceda a destinar esos recursos al proceso de ayuda y de reconstrucción nacional”.

En entrevista a Eduardo Rodríguez y Saúl Noriega en el programa A Tiempo de Unión Radio, precisó que, “desde el punto de vista financiero, lo que representa es una disminución o un retiro del tramo de reserva que posee la República Bolivariana de Venezuela en el FMI como miembro activo del organismo multilateral desde el año 1946”.
Explicó que “la aportación de Venezuela al FMI es aproximadamente 1,18% del total del fondo y corresponde a $500 millones, entonces, el FMI aprobó la asignación inmediata de una parte de esas reservas, es decir, que si el país ha recibido $346 millones, le queda un remanente de aproximadamente $154 millones”.
Remarcó que «no es un préstamo, no son créditos, no tienen ninguna incidencia en el endeudamiento externo de la República», no obstante, considera que «podría determinar financieramente que ocurran otras ayudas multilaterales complementarias a raíz de esta asignación”.
Destacó que es conveniente que este aporte del FMI “sea manejado a través de una cuenta especial, un fideicomiso que el gobierno habilite totalmente transparente y auditable, de cara al propio fondo y a otros organismos multilaterales, para facilitar que estos organismos, incluso países por iniciativa propia, destinen recursos por vía de donaciones u otros mecanismos financieros a la reconstrucción”.
Además, ayudaría a todo el proceso que está emprendido con el FMI de normalización de relaciones, de reconocimiento formal o oficial de Venezuela por parte de todo su directorio y los países que lo integran, y también para convertir los derechos especiales de giro”.
“Recuerden que Venezuela tiene $4.500 millones, equivalentes en derechos especiales de giro y, esos $4.500 millones no son divisas libremente convertibles y, una vez que te reconocen oficialmente y el fondo dice ‘toma, aquí tienes tus $4.500 millones’, eso lleva todo un proceso». «
«Primero debe ser canjeado por algún otro miembro del FMI que compre o acepte esos derechos internacionales especiales de giro, los coloque dentro de sus propios balances en el FMI y los cambie por divisa libremente convertible que ese otro país aporta y, una vez que sucede eso, ese dinero tiene que ser transferido a las cuentas del Banco Central de Venezuela”, agregó.
Sonia Pomenta Llaña/Unión Radio


