SALISBURY.- Decenas de miles de personas celebraron el solsticio y dieron la bienvenida al verano este domingo en Stonehenge, en el emblemático monumento megalítico construido hace más de 5.000 años entre el Neolítico y la Edad de Bronce.
El amanecer del día más largo del año, que da comienzo al verano, fue celebrado por más de 20.000 personas en Stonehenge, según la entidad Patrimonio Nacional (que preserva monumentos históricos), para ser testigos del momento de la alineación del sol naciente con el eje central del místico monumento.
El astro rey salió pasadas las cinco de la madrugada (04.00 GMT) por detrás de la Piedra del Talón, que forma parte del bloque de piedras que forman el círculo -crómlech- más famoso del mundo y declarado en 1986 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Esto dio paso al furor y vítores de los fans y curiosos presentes, que cada año atrae el levantamiento neolítico.
El sentimiento de comunidad se hizo palpable horas antes del amanecer con diversos rituales en pequeñas congregaciones, al son de la percusión y música que calentaba el alma de los asistentes.
«Ha sido maravilloso ver a tanta gente reunida, todos concentrados en lo mismo, absortos en un pequeño punto central», dijo a EFE una ciudadana de Bristol, Kath Cuts, en su primera participación en cualquier solsticio en Stonehenge.
La milenaria construcción, formada en círculos concéntricos por aproximadamente un centenar de menhires y dólmenes entre los que destacan la Piedra del Sacrificio, la del Altar y la del Talón en su epicentro, comenzó a levantarse alrededor del 3.000 a.C, con agrupaciones de agricultores en el Neolítico, y tardó unos 1.500 años en completarse.
A esta época se le asocia el nacimiento de nuevas prácticas religiosas, centradas en monumentos de carácter permanente.
El monumento que hoy se contempla corresponde a su tercera fase de construcción, entre 2600 y 1600 a.C., ya entrada la denominada Edad de Bronce (3.200 a.C – 1.200 a.C), cuando se levantaron los grandes bloques de piedra que le confieren su aspecto singular.
El misticismo humano
La alineación de Stonehenge con los dos solsticios permite concluir que su construcción estaría relacionada con la celebración de rituales o festivales estacionales vinculados al Sol, y posiblemente a la Luna.
A lo largo de los más de 1.500 años en los que se construyó, el significado pudo haber variado y que con el paso del tiempo las ceremonias o ritos fueran desde la fecundidad o incluso la conexión con el más allá.
«Es precioso venir y experimentar la naturaleza, también la Historia, y la comunidad, y ver como todos lo celebran a su manera, de una forma muy singular», dijo a EFE Eva Miller, una joven londinense.
Al mítico crómlech le salió, de forma reciente, un precursor -según los últimos estudios divulgados por el investigador Phil Harding- a unos cinco kilómetros de distancia y unos quinientos años antes.
Los arqueólogos sostienen que ese precursor sería una estructura de madera, alineadas igualmente con el sol durante el solsticio de verano e invierno, y que sirvió para ceremonias religiosas, dejando patente la fijación humana por sus astros y el más allá.
«Supongo que para mí es un momento para reflexionar sobre cómo va el año hasta ahora, qué he logrado, en qué puedo trabajar para la segunda mitad» valora Kath Cuts, joven de Bristol, mientras es testigo de chamanes depurando almas alrededor de los megalitos que desde hace más 5.000 años están conectados con los humanos.
«Se mira todo lo que se ha ido construyendo -continúa Cuts- a medida que el sol ha ido creciendo, y sí, (lo que hay que hacer) para seguir adelante».
EFE.


