MIAMI.- La venezolana Deyna Castellanos, considerada la mejor jugadora en la historia del fútbol femenino de su país, tiene la ilusión en la repesca que podría llevar a su país a una histórica participación en el Mundial femenino de 2027 en Brasil, pero reconoce a EFE que vive con «mucho dolor» los terremotos que asolaron Venezuela el mes pasado.
«A pesar de estar acá, el dolor es el mismo. Toda mi familia está en Venezuela y lo estoy viviendo desde muy cerca», dijo.
La delantera del Portland Thorns, en la Liga Nacional de Fútbol Femenino de Estados Unidos (NWSL), admitió que mantener la concentración profesional es «sumamente difícil» pese a que su familia está bien. «Es complicado estar al nivel que uno quiere cuando la mente y el corazón no están aquí», explicó.
Castellanos utiliza sus redes sociales para difundir información sobre refugios y centros de acopio. «Lo mínimo que podemos hacer los que tenemos estas plataformas es dejar saber al mundo qué tipo de insumos son necesarios y dónde poder donar», afirmó.
A pesar de la tragedia, que ha dejado al menos 2.295 muertos, sus compromisos profesionales la obligan a concentrarse en un momento histórico para el fútbol de su país, pues por primera vez la Vinotinto femenina ha conseguido el boleto a la repesca para el Mundial de Brasil 2027.
«Lo que nosotras estamos haciendo es historia. En nuestro país ninguna selección mayor lo había logrado, ni masculina ni femenina», subrayó Castellanos.
La máxima goleadora histórica de la Vinotinto femenina definió el partido de repesca, con el contrincante aún por definir, como «tal vez el partido más importante de nuestras vidas hasta los momentos». «Literalmente estamos a un partido de conseguir ese sueño. Depende de nosotras, de ejecutar el plan y ser nosotras mismas», añadió.
La presión familiar también la persigue, aunque con humor. «Siempre están con el chiste: ‘nos tienes que clasificar’. La presión ahí corta», dijo entre risas.
El auge de la Vinotinto femenina coincide con el crecimiento del fútbol femenino en América Latina. La Copa de Brasil será la primera que se dispute en Sudamérica y la primera con 32 selecciones, lo que abre una oportunidad histórica para Venezuela, que nunca ha jugado una fase final de un Mundial absoluto.
EFE


