CANNES.- La actriz española Penélope Cruz rodó parte de sus escenas en ‘La bola negra’, la cinta de Javier Calvo y Javier Ambrossi que aspira a la Palma de Oro del Festival de Cannes, pensando que podía tener un aneurisma cerebral, aunque el médico le aseguró que podía seguir trabajando.
«Empecé a llorar», compartió la intérprete en una rueda de prensa junto al resto del equipo de la cinta, que fue estrenada anoche en la alfombra roja del Palacio de Festivales con una ovación de más de 15 minutos al final de la proyección (una de las más largas de la historia del certamen francés).
Cruz (Alcobendas, 1974) se enteró de la noticia, que finalmente fue una «falsa alarma», a raíz de una llamada de su médico, que la citó para ir a realizarse pruebas unos días después.
Se encontraba a punto de salir a filmar una de las escenas más icónicas de la película, en la que su personaje, una cupletista llamada Nené, sale a cantar entre soldados subida en un tanque.
Como el médico le aseguró que podía seguir trabajando, Cruz decidió no decirles nada a ‘los Javis’ al menos hasta terminar esa escena, para la que los dos directores llevaban ya 5 horas trabajando con todos los figurantes. Y después fue a los únicos del equipo a los que se lo contó, hasta que las pruebas despejaron sus temores.
Es «uno de los momentos, que recuerde, como más surrealistas», reflexionó la ganadora de un Óscar por ‘Vicky Cristina Barcelona’ (Woody Allen, 2008), al recordarse subida en un tanque «pensando que tenía un aneurisma».
Es una anécdota que Cruz pensó en guardarse para sí, pero que al final prefirió compartir públicamente en Cannes para ilustrar la intensidad de las situaciones que se comparten a veces en un rodaje.
«Creo que a veces hay que contar estas cosas», dijo, que son «cosas que vivimos juntos, a veces, y hay que salir adelante».
EFE


