Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este lunes que la inauguración de la Copa Mundial 2026 se realizará «en paz y tranquila» y sostuvo que su Gobierno no responderá con «represión» ante eventuales provocaciones durante las movilizaciones que se han anunciado en la capital del país.
Durante su conferencia matutina, la mandataria afirmó que las autoridades federales trabajan para que haya un desarrollo normal de los actos relacionados con el torneo y llamó a esperar la evolución de las protestas en los próximos días.
«También vamos a garantizar, al mismo tiempo, que la celebración de la inauguración de la Copa Mundial se lleve bien, en paz y tranquila», aseveró.
Las declaraciones se producen mientras la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) mantiene movilizaciones y un plantón en el centro de Ciudad de México en demanda de mejoras salariales, pensiones y condiciones laborales.
Aunado a ello, colectivos de madres buscadoras de desaparecidos, transportistas, jubilados, campesinos y trabajadores de la salud, entre otros, han convocado a una mega-manifestación el 11 de junio en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, donde se jugará el primer partido entre México y Sudáfrica.
Sheinbaum sostuvo que existen sectores que buscan generar confrontaciones con las autoridades y proyectar internacionalmente una imagen de represión por parte del Gobierno mexicano.
«Hay grupos que nos quieren provocar. Y no necesariamente son de maestros. O sea que lo que buscan es que haya represión (…) Lo que están buscando es que antes de la inauguración del mundial, la nota internacional sea que el gobierno de México reprime a maestros», agregó.
La presidenta enfatizó que su administración mantendrá la estrategia de diálogo y evitará responder con medidas represivas.
«No vamos a caer en provocaciones, no vamos a caer. Y vamos a buscar los mejores esquemas para garantizar tranquilidad», afirmó uno de los tres países anfitriones de la Copa Mundial 2026, junto con Estados Unidos y Canadá, y el Gobierno federal ha presentado el torneo como una oportunidad para proyectar una imagen positiva del país ante la comunidad internacional.
Sheinbaum también hizo referencia a la conmemoración del 10 de junio, fecha en la que se recuerda la represión estudiantil de 1971, y advirtió que ese contexto podría ser utilizado para generar tensiones, aunque insistió en que las autoridades no responderán con violencia.
La presidenta indicó que el Gobierno continuará vigilando la situación durante los próximos días antes de tomar decisiones adicionales sobre el operativo de seguridad y la organización de los eventos mundialistas.
EFE


