CARACAS.- Se estima que en el país actualmente hay 1 millón 800 mil emprendedores y otros 4 millones 500 mil trabajan para convertir su emprendimiento familiar en un negocio exitoso y lucrativo.
En el foro de hoy en el espacio A Tiempo de Unión Radio, con Saúl Noriega, dos jóvenes emprendedoras venezolanas hablan sobre el tema.
Sory Carrasco, master in Science of Management, con diplomados en Gestión de Redes y creación de Contenidos; en Desarrollo y Conservación de Alimentos y en Gerencia Financiera, es fundadora del emprendimiento familiar Sowi productos lácteos, dedicado a la producción de quesos y derivados artesanales y miembro activo de la Asociación Latinoamericana de Queseros Artesanales.
Detalló que principalmente están enfocados en elevar el consumo de quesos venezolanos. “Venezuela tiene una amplia variedad de quesos y buscamos potenciar lo que somos a través de esa variedad, es nuestra misión desde que empezamos”.
“Iniciamos en el 2020, aproximadamente y hemos estado bajo estos retos, aprendiendo todos los días, maximizando todo lo que sabemos hacer, por supuesto, todos los recursos, mermando las pérdidas y montándonos en la ola como todos los emprendedores venezolanos”, destacó.
Carrasco recuerda que “Venezuela tiene muchas empresas familiares actualmente operativas, de hecho hay algunas centenarias y, tomando en cuenta esa relación, vas conociendo el mercado”
Explicó que empezaron con un producto y ahora tienen 11. “Entendimos que la versatilidad es una estrategia fundamental. Tener coherencia y congruencia en cada uno de los elementos y propuestas”.
Por su parte, la comunicadora social Yay Fonseca, empresaria de un negocio familiar tras 10 años de experiencia en la distribuidora de consumo masivo de su padre, conceptualizó una marca de panquecas y ahora avanza hacia el desarrollo de productos congelados para meriendas, su visión se enfoca en la expansión internacional, a través de nuevas líneas, más saludables y alineadas a los requerimiento de las familias latinoamericanas.
La CEO de Dutch Pancakes, subraya que todo nació del deseo de independizarse. “En nuestro caso, mi esposo y yo veníamos regresándonos de Estados Unidos y queríamos emprender porque no veíamos demasiada oportunidad para ejercer nuestra carrera y logramos, a través de este concepto neerlandés, una oportunidad de negocio que hemos ido desarrollando en los últimos seis años”, explicó.
Precisó que actualmente cuentan con tres líneas de negocios y “todo se ha ido dando, tal vez de manera muy empírica hemos entendido que el mercado venezolano tiene algunas necesidades que podemos suplir”.
“En nuestro caso siempre tuvimos la proyección de que queríamos ir a más. La disciplina y llevar la manera de buscar y de perfeccionar lo que estábamos haciendo en todos los ámbitos”, añadió.
Fonseca destaca que “el tema de formalizar el emprendimiento es fundamental, aunque sea costoso, pero es algo que hay que colocar dentro de la estructura, de modo que eso también te permita proyectarte”.
“En Venezuela, si es verdad que es muy difícil hacer del negocio algo formal, pero si quieres pasar ese primer año tienes que contemplarlo desde el principio porque es una manera de garantizar que vas a poder comercializar luego con otras empresas que sean más grandes y que te tomen en cuenta”, enfatizó.
Fonseca aconseja a quienes quieren emprender mucha “disciplina y empuje porque vale muchísimo la pena y vale las angustias”.
Y para Carrasco “la pasión” en un elemento indispensable. “El amor por la marca, por lo que estas haciendo se refleja en los productos y seguir adelante con constancia, congruencia y coherencia”.
Sonia Pomenta Llaña/Unión Radio


