BUENOS AIRES.- Miles de personas festejaron en las calles de las principales ciudades de Argentina el triunfo por 3-1 ante Suiza que clasificó a la selección argentina de Lionel Messi para las semifinales del Mundial 2026 ante Inglaterra.
En el icónico Obelisco del centro de la ciudad de Buenos Aires, capital del país sudamericano, miles de fanáticos de todas las edades se reunieron para celebrar, del mismo modo que lo hicieron quienes siguieron la sufrida victoria argentina en algunos de los ‘fan fest’ desplegados por el Gobierno local mediante pantallas gigantes en varios parques.
La temperatura en la noche argentina, por debajo de los 10 grados centígrados, no impidió que la alegría colectiva se desatara con el remate al ángulo de Julián Alvarez en tiempo extra que evitó al conjunto del entrenador Lionel Scaloni la lotería de los penaltis.
Al momento del tanto de Alvarez, el clamor brotó con fuerza desde el interior de miles de hogares, al que se sumaron fuegos artificiales preparados especialmente.
El Monumento a la Bandera, en la ciudad de Rosario, fue otro de los escenarios que se llenaron de argentinos que eligieron festejar en compañía durante la alegre noche de sábado.
La celebración también llegó a lugares turísticos invernales como el centro de esquí Caviahue, en la provincia patagónica de Neuquén, donde un móvil en vivo de un canal de televisión registró que algunas personas se dirigieron al lago cercano para desafiar al frío y cumplir alguna promesa hecha en medio del tensionante encuentro ante el conjunto helvético.
En las redes sociales, argentinos y argentinas hicieron referencia al sufrimiento y la ansiedad que produce el tránsito de la Albiceleste para intentar refrendar el título mundial obtenido en 2022 en Catar.
«Como digo siempre, sin sufrir no se vale. Estamos haciendo algo increíble», afirmó en la misma línea que los fanáticos el mediocampista argentino Leandro Paredes, apenas minutos después del triunfo en Kansas City.
El público argentino vivirá un miércoles histórico para la seminal ante Inglaterra, país con el que el país sudamericano mantiene un histórico resquemor que mezcla lo futbolístico con lo político, en especial por la posesión colonial de las islas Malvinas, Sandwich y Orcadas del Sur, que provocó en 1982 un conflicto armado que se inclinó en favor del país europeo.
Desde aquel conflicto, Argentina e Inglaterra se enfrentaron en tres ocasiones: en 1986 por los cuartos de final del Mundial de México consagró a Diego Maradona con dos goles inolvidables; en Francia 1998 los sudamericanos se impusieron por penales tras un 2-2 en el tiempo regular; y en 2002 llegó la venganza inglesa con el 1-0 por el penal de David Beckham por la instancia de grupos.
EFE






