WASHINGTON.-La Administración de Donald Trump redobló la presión sobre Brasil al amenazar al país con nuevos aranceles y designar como grupos terroristas a bandas criminales brasileñas, en plena pugna electoral entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro.
En menos de un mes, Trump ha recibido en el Despacho Oval a Lula y a Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022), y se ha convertido en un actor clave de cara a las elecciones presidenciales brasileñas del próximo 4 de octubre, aunque su objetivo último no está del todo claro.
«Es difícil entender la estrategia de Estados Unidos hacia Brasil, si es que la tiene», explica a EFE Benjamin Gedan, director del Programa de América Latina del centro de estudios Stimson.
«Hace apenas unos días, Trump mantuvo un encuentro cálido con Lula en la Casa Blanca, pero ahora parece estar priorizando nuevamente su apoyo a la oposición conservadora», agregó.
EFE

