BERLÍN.- El canciller alemán, Friedrich Merz, visitará el jueves al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, una cita en la que el jefe del Gobierno germano tratará de tender puentes en asuntos geopolíticos como la guerra de Ucrania y frenar la escalada arancelaria lanzada por Washington.
Merz se reunirá con Trump cuando ha pasado justo un mes desde que el canciller y el presidente estadounidense hablaran por teléfono después de que el alemán fuera elegido jefe de Gobierno, una llamada en la que ambos mandatarios ya abordaron los litigios comerciales, unas disputas que no ha parado de crecer y que tiene a Alemania como uno de los países más perjudicados.
El canciller, que se verá por primera vez cara a cara con Trump en la Casa Blanca, acude a Washington tras haberse coordinado con la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, en particular, en materia comercial.
En Alemania, país cuyo sector industrial representa una quinta parte del PIB, preocupan los aranceles al acero anunciados por Trump, que pasarán del 25 % al 50 % para el acero y el aluminio a partir del mismo jueves de la visita de Merz.
Esa escalada suponía «una carga masiva» que afectaría «de muy diversas formas» a un sector ya en crisis, según dijo Kerstin Maria Rippel, responsable de la Federación Alemana del Acero.
La industria química, otro de los sectores poderosos de la economía germana, también mira con preocupación la guerra comercial de Trump.
Si actualmente se ha visto un repunte de áreas como la farmacéutica (cuya producción creció un 10 % en el primer trimestre, según datos de la Asociación Alemana de la Industria Química (VCI)) esto se debe a que los clientes adelantan pedidos por temor a los aranceles que planean sobre los medicamentos.
EFE

