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Walesa y Gobierno celebran por separado aniversario nacimiento Solidaridad

31/08/2018 | 08:06 am


VARSOVIA.- La conmemoración hoy del 38 aniversario de los conocidos como Acuerdos de Gdansk, considerados como el nacimiento del sindicato Solidaridad, ha vuelto a mostrar la división que existe en Polonia, donde Gobierno y oposición, incluido el protagonista de estos acuerdos, el premio Nobel de la Paz Lech Walesa, celebran por separado esta importante fecha.

El presidente de Polonia, Andrzej Duda, vinculado al partido gobernante polaco, la fuerza nacionalista Ley y Justicia, encabeza los actos oficiales en la ciudad de Gdansk (norte de Polonia), sede de los míticos astilleros donde el sindicato Solidaridad inició la lucha que acabó con el comunismo y trajo la democracia.

Representantes del actual sindicato Solidaridad, que de su origen ya sólo conserva el nombre, participan en esos actos oficiales junto a miembros del Gobierno.

El histórico líder del sindicato durante los años de la batalla clandestina contra el comunismo, Walesa, quien recibió el premio Nobel en 1983 precisamente por ser el símbolo de la resistencia pacífica contra el régimen comunista, ha rehusado sumarse a esos actos oficiales por sus diferencias con las políticas de Ley y Justicia.

Donde sí está presente Walesa es en los actos paralelos organizados por la oposición liberal, escenificando así que actualmente existen dos Polonias y que ni quiera las fechas relevantes, como la que hoy se conmemora, son capaces de limar asperezas.

«Estoy abierto para un acercamiento con el primer ministro (Mateusz Morawiecki, de Ley y Justicia), pero… ¿y si tiene una sierra o un hacha y me corta la mano?», dijo hoy con sorna Walesa.

Los Acuerdos de Gdansk o Acuerdos de Agosto se produjeron el 31 de agosto de 1980, cuando tras más de dos semanas de huelga obrera en los astilleros de Gdansk (entonces llamados astilleros Lenin), el Gobierno comunista polaco reconoció el derecho de los trabajadores a organizar libremente un sindicato.

Estos acuerdos permitieron la creación del sindicato Solidaridad, que con Walesa a la cabeza pronto pasó de ser un simple sindicato a convertirse en un auténtico movimiento social que llegó a aglutinar a diez millones de ciudadanos.

Solidaridad comenzó por plantear una serie de reformas laborales, para exigir posteriormente la libertad y la democracia con una sola voz.

EFE