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Ciudad del Vaticano

Vallejo admite haber dado acceso a documentación vaticana y alega presiones

Luego de haberse suspendido el juicio durante tres meses, el juicio se retomó hoy y duró más de tres horas

14/03/2016 | 04:57 pm


CIUDAD DE VATICANO.-  En el juicio que se celebra en el Vaticano por la filtración de documentos, el sacerdote español Lucio Vallejo admitió hoy haber dado acceso a archivos financieros a periodistas, pero en todo momento habló de las presiones y amenazas por parte de la también imputada Francesca Chaouqui y su marido.

Tras tres meses de suspensión, el juicio retomó con el interrogatorio de más de tres horas del sacerdote que fue secretario de la Comisión investigadora de los organismos económicos y administrativos de la Santa Sede (COSEA) y acusado de haber filtrado documentos a los otros dos periodistas imputados, Gianluigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi y que las publicaron en sendos libros.

Ayudado por un interprete de la gendarmería, el sacerdote riojano que habló en español, admitió ante la insistencia del promotor de justicia (fiscal), Piero Milano, haber facilitado a Nuzzi cinco páginas con 85 contraseñas relativas a archivos que conservaba en su correo electrónico.

Vallejo Balda aseguró que nunca entregó documentos en papel y también expresó su sospecha de que anteriormente alguien había entrado ya en su correo electrónico.

Explicó que algunos de los documentos que se encuentran publicados en el libro de Nuzzi son anteriores a la fecha en la que le dio las contraseñas, ya que algunos datos estaban actualizados.

Durante el interrogatorio tanto del fiscal como al responder a su abogada, Emanuela Bellardini, Vallejo hizo hincapié en las presiones y chantajes que supuestamente recibió por parte de Chaouqui tras la extinción de la COSEA de la que la italiana formaba parte y que concluyó su labor en mayo de 2014.

«No estaba en plena lucidez», fue algunas de las frases que pronunció el sacerdote riojano, quien hace unos días volvió a ser encarcelado por comunicarse con el exterior, después de que el pasado 23 de diciembre se le había concedido el arresto domiciliario.

Estas presiones por parte de Chaouqui, afirmó Vallejo, se debían al deseo de la italiana de continuar trabajando en el Vaticano.

En concreto aseguró haber sido amenazado y chantajeado por Chaouqui y su marido, Corrado Lanino, que además era el encargado de todo el entramado informático de la COSEA y conocía todas las contraseñas para acceder a los documentos.

EFE