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Rapero francés Booba, cortesía

Una nueva pelea agranda la fama de Booba como el «bad boy» del rap francés

03/08/2018 | 07:07 am


PARÍS.- La multitudinaria reyerta en un aeropuerto parisino que ha avergonzado a Francia vuelve a poner en el ojo del huracán al rapero Booba, quien sumó un nuevo capítulo en su conflictivo historial al acabar a puñetazos con su colega de profesión Kaaris.

Cuenta como admiradores con Karim Benzema y Tony Parker, ha vendido más de dos millones de discos y se le conoce como «El Duque» del rap francés. La fama y el éxito acompañan desde hace tiempo a Élie Yaffa, alias Booba, igual que su tendencia a ir a la gresca.

El último altercado le coloca como uno de los principales sospechosos de que se divulgarán las vergonzosas imágenes que inundaron este miércoles las redes sociales y los medios franceses.

Mientras se preparaba para embarcar a Barcelona desde el aeropuerto de Orly para dar un concierto, Booba y su clan protagonizaron un largo y violento enfrentamiento, repleto de patadas y puñetazos, contra Kaaris y los suyos, que también iban a actuar en la ciudad condal.

Al menos una decena de personas estuvieron implicadas -todos ellos arrestados, incluidos los raperos- ante la mirada atónita y asustada de decenas de viajeros.

El origen de la pelea está aún se desconoce. Lo que está más claro es cómo nació la rivalidad entre ambos. Los medios franceses han recordado una entrevista de 2015 de Booba en «Inrockuptibles» en la que reprochaba a Kaaris -del que fue padrino artístico- su poco respaldo en un contencioso con otro rapero.

Con el de este miércoles, el también conocido como «el Duque de Boulogne» agrandó su leyenda de «bad boy» del rap francés.

Desde que empezó a despuntar en la escena rap en los años 90, Booba, de 41 años y padre de un niño y una niña, acumula al menos cinco roces con otros músicos.

El primero del que se tiene constancia fue en 2007 y le enfrentó al rapero Sinik. Booba le provocó al incluirle en una estrofa y Sinik le dedicó un título de una canción más que amenazante: «El hombre a batir». La trifulca verbal acabó cuando Sinik desistió de responder a su última provocación.

En 2012, el rapero de Boulogne -1,92 metros y lleno de tatuajes- se enzarzó con otro colega, Rohff, al que acusó de robarle un tema.

La tensión verbal de ambos subió tanto que en 2014 Booba, residente en Miami, retó a Rohff a encontrarse «en Panamá». Este último, acompañado por tres personas, no se desplazó hasta ese país centroamericano, pero sí fue a una tienda lanzada por Booba en París. Allí, propinaron una paliza casi mortal a un empleado de 19 años.

EFE