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Tailandia celebra los 88 años del Rey Bhumibol, el jefe de Estado más longevo

Marchas militares, fanfarrias callejeras y vigilias nocturnas fueron convocadas para rendir pleitesía al monarca, que tras Juan II de Liechtenstein, que reinó de 1858 a 1919, también es el segundo más longevo de la historia

05/12/2015 | 08:57 am


BANGKOK.- Tailandia celebró hoy el 88 cumpleaños del Rey Bhumibol, que para muchos de sus súbditos tiene naturaleza divina y que con 69 años en el trono es el jefe de Estado que lleva más tiempo en el cargo.

Marchas militares, fanfarrias callejeras y vigilias nocturnas fueron convocadas para rendir pleitesía al monarca, que tras Juan II de Liechtenstein, que reinó de 1858 a 1919, también es el segundo más longevo de la historia.

Miles de personas vestidas con una camiseta en cuyo dorso se lee «Larga vida al Rey» inundaron desde primera hora de la mañana las principales arterias de Bangkok donde, pese a una lluvia intermitente, la asistencia de los actos fue masiva.

En la parte frontal de la camiseta, de color amarillo, el de la monarquía tailandesa, figuraba el lema «Pedaleando con Papá», en alusión al carácter paternal e inagotable con que la propaganda oficial ha dotado al soberano.

Aparte de lo largo de su reinado, el Rey Bhumibol -entronizado en 1946 como el noveno monarca dinastía Chakry con el nombre de Rama IX-, cuenta con una retahíla de récords que esa misma propaganda oficial se ha encargado de propagar desde hace casi siete décadas.

Único rey nacido en Estados Unidos, de donde su familia tuvo que regresar al quedar vacante la Corona, Bhumibol fue considerado en 2011 por revista Forbes el monarca más rico del mundo, con una fortuna estimada entonces en 30.000 millones dólares.

Ha escrito libros, ha ganado medallas deportivas, ha pintado decenas de cuadros, ha expuesto cientos de fotografías, ha diseñado prototipos de barcos y se le han atribuido diversos inventos, entre otros uno para propiciar la lluvia.

Y ha estrenado en Broadway, donde en 1950 presentó su obra «PeepShow», a la que el productor estadounidense Mike Todd puso el título de «Blue Night» y que incluye algunas de sus más de 80 composiciones de jazz, música a la que es muy aficionado.

Esa versatilidad, de la que los medios locales se han hecho eco de manera puntual, ha llevado a buena parte de los tailandeses a creer que su rey -que permanece hospitalizado desde el pasado mayo debido a su precario estado de salud-, es una encarnación divina.

La creencia popular le ha convertido en un avatar de Vishnú y Shiva, que junto a Brahma forman la trinidad de dioses de la que emanan el resto de divinidades de la mitología hindú, que tiene una notable influencia en el budismo local.

«Creo que es un ser humano», declaró, tras dudar unos instantes, el profesor Tongthong Chandransu, que ejerce en la Universidad Chulalongkorn y experto en la Casa Real tailandesa.

EFE