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Skolimowski acelera la Mostra con la explosiva «11 minut»

Skolimowski es uno de los directores polacos con mayor prestigio internacional

09/09/2015 | 10:47 am


VENECIA.-El veterano director polaco Jerzy Skolimowski presentó hoy en la competición de Venecia una película tensa y trepidante, que no da un minuto de respiro al espectador y que pretende ser una lección de cómo aprovechar el tiempo.

«La vida es un tesoro, pero eso es algo que solo entendemos cuando la perdemos», afirmó hoy en rueda de prensa este actor y director polaco, de 77 años, que aceleró el ritmo de un festival dominado por las películas introspectivas.

En «11 minut», Skolimowski cruza muchas historias diferentes con un denominador común: las cinco de la tarde, una hora límite para muchos de los personajes.

Un marido celoso que busca a su mujer, una actriz que está haciendo supuestamente una prueba para un director británico, un joven camello cuyo padre es un vendedor de perritos calientes recién salido de la cárcel, una joven que se separa de su novio o un casi adolescente que quiere cometer un atraco, son algunas de las historias de la película.

La velocidad del montaje, la brevedad de las historias y la certeza de que algo ¿terrible? va a pasar, marcan el ritmo de una película que quiere demostrar «que todo puede acabar en el siguiente segundo».

«Hay que aprovechar tanto como podamos mientras estemos vivos», insistió el director, que considera que la historia que cuenta su película es «bastante universal» y podría darse en cualquier tiempo o lugar.

En su caso, la elección fue Varsovia, su actual lugar de residencia, y la actualidad, pero «podría haber sido en Roma, Moscú, Berlín, en cualquier sitio».

Un filme en el que algunos periodistas han querido buscar similitudes con los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, parecidos «vagos» en opinión del director, que usó el número 11 solo como una medida del tiempo.

Un tiempo muy limitado en el que se desarrolla una película muy bien montada, que abusa de la música que anuncia el desastre, pero que está rodada con un gran pulso narrativo y un gran control del caos en el que se mueven los personajes a través de un montaje de una precisión milimétrica.

Ganador del Oso de Oro de Berlín en 1967 con «Le départ», del Gran Premio del Jurado de Cannes en 1978 con «The shout» o de dos premios especiales del jurado de Venecia por «The lightship» (1985) y «Essential killing» (2010), Skolimowski es uno de los directores polacos con mayor prestigio internacional.

EFE