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Dilma Rousseff. Foto: Archivo

Rousseff afirma que es víctima de «una farsa» y que «luchará» por su mandato

06/07/2016 | 12:23 pm


BRASILIA.-La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, suspendida de su cargo para responder a un proceso de destitución, afirmó hoy, en una carta dirigida a la comisión del Senado que la juzga, que es víctima de una «farsa» y que «luchará» por su mandato.

Rousseff, sustituida desde el pasado 12 de mayo por su hasta entonces vicepresidente, Michel Temer, tenía hoy la oportunidad de presentar su descargo en forma personal ante la comisión, pero optó por enviar a su abogado, José Eduardo Cardozo, quien leyó la carta en la que insiste en que «se juzga a una persona inocente».

En esa misiva, de 32 páginas, Rousseff comienza defendiendo el mandato que le otorgaron «54 millones de votos» en 2014, cuando fue reelegida, y se describe como «una mujer honesta, una funcionaria pública dedicada y una luchadora por las causas justas».

Afirma que ejerció ese mandato «de forma digna y honesta» y que «jamás» desvió «un solo centavo del patrimonio público» para su propio enriquecimiento o el de terceros.

En la carta, Rousseff hace un repaso de su vida política, que inició en su juventud con grupos que resistían a la dictadura que gobernó Brasil entre 1964 y 1985, y asegura que «nunca» dejó de luchar por la democracia y por «la construcción de una sociedad más justa».

Tras varias páginas de contenido puramente político, Rousseff entra en el mérito de las acusaciones e insiste en que no tienen base legal y constituyen una «farsa política y jurídica», que volvió a calificar como un «auténtico golpe» de Estado.

La mandataria está acusada de diversas irregularidades fiscales, que incluyen la firma de decretos que alteraron los presupuestos sin autorización del Congreso, y de haber contratado créditos para el Gobierno con la banca estatal, todo lo cual está prohibido por las leyes que rigen el uso del dinero público.

Esas irregularidades han sido constatadas por el Tribunal de Cuentas, órgano auditor del Estado, y confirmadas parcialmente en un análisis realizado por expertos del Senado a petición de la propia defensa de la mandataria.

Sin embargo, Rousseff insistió en que no tuvo responsabilidad directa en ninguno de esos asuntos y que los decretos fueron dictados después de consultas con los responsables técnicos del Gobierno, que los avalaron.

EFE