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Foto: Archivo

Rousseff acaba 2015 bajo la amenaza de un «impeachment olímpico»

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, pasó casi todo 2015 haciendo piruetas sobre el filo de una navaja, con la economía del país hundida, un colosal escándalo de corrupción en Petrobras y una aguda crisis política que finalmente la ha dejado al borde de un posible «impeachment olímpico»

28/12/2015 | 07:00 am


BRASILIA.-  Brasil esperaba recordar el 2016 por los Juegos Olímpicos que se celebrarán en Río de Janeiro, los primeros que tendrán como sede un país del hemisferio sur, pero el año próximo comenzará marcado por un proceso con miras a la destitución de Rousseff, que en Brasil se conoce por el nombre que le da el derecho anglosajón.

El inicio del trámite para un posible «impeachment» (destitución) fue decidido por el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, un tenaz adversario de Rousseff pero que pertenece al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera el vicepresidente Michel Temer, primero en la línea sucesoria de la Presidencia.

La justificación para poner en marcha ese proceso, que puede demorar meses hasta llegar a una definición, fueron unas maniobras financieras que el Gobierno hizo en 2014 y continuó en 2015, con la intención de maquillar sus pésimos resultados fiscales.

Pero el inicio del proceso que puede llevar a la destitución de Rousseff no fue más que el corolario de un «annus horribilis» para la mandataria, reelegida en 2104 para un segundo cuatrienio.

La primera gran hecatombe sufrida por el Gobierno de la heredera política del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva fue causada por la investigación policial en la estatal Petrobras, que si bien se había iniciado en 2014, comenzó a relevar su verdadera dimensión durante este año.

EFE