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Robert Fripp: «Busco introducir King Crimson en los oídos inocentes»

07/04/2019 | 11:13 am


LONDRES.- King Crimson, la banda pionera de rock progresivo, la que rompió moldes en 1969 con aquel mítico «In the Court of the Crimson King» con la portada del hombre gritando, celebra este año su 50 aniversario con un objetivo en mente: introducir su música en los «oídos inocentes» de nuevos públicos.


In the Court of the Crimson King es el álbum debut del grupo inglés King Crimson, ​ producido y publicado en 1969, considerado uno de los primeros álbumes de rock progresivo. El álbum se destaca por la combinación de las letras y la instrumentación.

«Los retos son necesarios para mantener el cuerpo en movimiento«, ha dicho el líder de la formación, Robert Fripp, en un encuentro con la prensa internacional en la October Gallery de Londres.

Sin música, pero con puesta en escena y vestuario cuidadosamente elegidos para la ocasión, Fripp ha hablado de su relación con el público, con la industria, con la creación artística y con su gran amor, la música, y ha pasado muy por encima de otros temas más mundanos como los detalles del cincuenta aniversario de la banda.

La encarnación en curso de King Crimson, y su gira de 50º aniversario, con 50 conciertos, incluye festivales, convocatorias con audiencias abiertas, como el Doctor Music, donde la venerable banda británica ofrecerá tres actuaciones del 12 al 14 de julio.


En el álbum «In The Court of the Crimson King» ninguna canción vive sin la otra, todas ellas tratan de asuntos interconectados, todas son producto de la creación de Peter Sinfield, poeta que emergió del rock y que contribuyó a varios artistas «sus inspiraciones son los dramas de lo cotidiano, las lamentaciones de cualquier persona, además de la poesía medieval. Todo se convierte en poesía, como se ve en «Epitaph», una delicada música donde el futuro incierto es la única certeza: «La confusión será mi epitafio».

The wall on which the prophets wrote
Is cracking at the seams
Upon the instruments of death
The sunlight brightly gleams
When every man is torn apart
With nightmares and with dreams,
Will no one lay the laurel wreath
When silence drowns the screams
Confusion will be my epitaph
As I crawl a cracked and broken path
If we make it we can all sit back
And laugh
But I fear tomorrow I’ll be crying,
Yes I fear tomorrow I’ll be crying
Yes I fear tomorrow I’ll be crying
Between the iron gates of fate,
The seeds of time were sown,
And watered by the deeds of those
Who know and who are known;
Knowledge is a deadly friend
If no one sets the rules
The fate of all mankind I see
Is in the hands of fools
The wall on which the prophets wrote
Is cracking at the seams
Upon the instruments of death
The sunlight brightly gleams
When every man is torn apart
With nightmares and with dreams,
Will no one lay the laurel wreath
When silence drowns the screams
Confusion will be my epitaph
As I crawl a cracked and broken path
If we make it we can all sit back
And laugh
But I fear tomorrow I’ll be crying,
Yes I fear tomorrow I’ll be crying
Yes I fear tomorrow I’ll be crying
Crying
Crying
Yes I fear tomorrow I’ll be crying
Yes I fear tomorrow I’ll be crying
Yes I fear tomorrow I’ll be crying
Yes I fear tomorrow I’ll be crying

El muro sobre el cual los profetas escribieron 
está desmoronándose. 


Sobre los instrumentos de la Muerte, 
la luz del Sol brilla con fulgor. 


Cuando cualquier hombre ha roto a llorar 
por sus pesadillas y sus sueños, 


¿no se colocará nadie los laureles 
cuando el silencio ahoge los gritos? 

Entre las férreas puertas del destino, 
las semillas del tiempo fueron sembradas, 


y regadas con las hazañas de aquellos 
quienes conocen y son célebres;

 
mortal aliado es el conocimiento, 
cuando nadie limita las reglas. 
Veo cómo la suerte de toda la humanidad 
está en manos de locos. 

“Confusión” será mi epitafio, 
al tiempo que me arrastro por un camino roto y destrozado 
y, si lo hacemos, podremos todos sentarnos 
y reírnos. 


Pero me temo que mañana estaré llorando, 
sí, me temo que mañana estaré llorando.

En el Doctor Music Festival actuarán tres días con un repertorio que repasará todas sus épocas, según explicó el músico cuando empezó la curiosa ronda de preguntas y le tocó el turno a los periodistas españoles.

Además de la promesa de que para final de año todos los discos de estudio de la formación estarán disponibles en nuevas ediciones de alta calidad, según informó Doctor Music.

Completarán la formación Jakko Jakszyk, Gavin Harrison, Pat Mastelotto, Jeremy Stacey y Bill Rieflin.

Esta vuelta a las esencias no significa que King Crimson haya sido seducido por la nostalgia, a lo largo de cinco décadas Fripp se ha encargado de refundar la banda en varias ocasiones, siempre buscando cosas nuevas y ahora sigue fiel al mismo patrón.

El nombre King CrimsonRey Carmesí- fue idea del letrista Peter Sinfield como un sinónimo de Belcebú, príncipe de los demonios. Según Fripp, Belcebú es un anglicismo de la frase árabe B’il Sabab, la cual significa “hombre que ambiciona”.

«Al publico del rock progresivo no le gusta progresar- bromeó el guitarrista-. Cada vez que cambian los miembros y el estilo se quejan», pero Fripp no se siente totalmente dueño de sus actos ni último responsable de los cambios que ha impulsado en estos años dentro de King Crimson porque «la música es algo superior a los músicos». 

Aunque Fripp ha sido el único factor común de todos los discos y todas las alineaciones de King Crimson, él no se considera a sí mismo como líder. Para él, King Crimson es “una manera de hacer cosas” y los constantes cambios de sus miembros sólo reflejan ese punto de vista.

«Los músicos pasan y la música permanece. La labor del músico es estar ahí, disponible para que la música se encarne en sus manos», dijo visiblemente emocionado.

«Lo imposible es posible -sentenció-. Cuando la gente se junta en un lugar con buenas intenciones, pueden pasar grandes cosas, y eso es lo que pasa en la música en directo, algo irrepetible», concluyó.

Mariana Hernández / Unión Radio