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Foto:EFE

Prostitución en la noche keniana, la denuncia colorista de Michael Soi

La Alianza Francesa en Nairobi, donde se puede visitar esta exposición, rebosa de color y denuncia en clave de humor ante la mirada recelosa de visitantes que abren un debate: ¿molesta la prostitución a los ciudadanos que no están involucrados en ella

10/09/2015 | 08:31 am


NAIROBI.- Las curvas de la mujer africana se contonean en la noche ante la exuberancia de un bolsillo pudiente para vender amores fugaces en los clubes de Nairobi. Michael Soi, reconocido artista keniano, lo pinta en la exposición «Sex and the City», una crítica directa a la doble moral de este país.

«La exposición es incómoda porque la sociedad africana no es abierta para discutir sobre sexo. La gente es feliz haciéndolo y ocultándolo», explica a Efe Michael Soi, cuya obra ha sido expuesta en Estados Unidos y en diferentes países de Europa y Asia.

El comercio sexual en Kenia es ilegal, pero solo hay que dar un paseo por los clubes más concurridos de la noche para darse cuenta de que los amores de pago se ofrecen sin disimulo.

La arcaica idea de una prostituta esperando en una esquina poco iluminada desapareció. «Sex and The City» representa a mujeres que visten piel y purpurina ceñida a sus curvas sobre brillantes y vertiginosos tacones de charol, dejando poco a la imaginación de los trasnochadores.

El comercio sexual, que no para de crecer, se ha mudado a las zonas más exclusivas. «Antes una mujer de una zona rural venía a la ciudad y no tenía más remedio que enfrentarse a la prostitución para sacar adelante a sus hijos, pero ahora se trata simplemente de hacer dinero, es pura arrogancia», critica Soi.

Lo llamativo no es el color si no la picardía de unas situaciones que siempre acaban en manos sobre nalgas y pechos, miradas indiscretas y un toque de homosexualidad, tanto en ellas como en ellos.

«Michael tiene el poder de representar con su pincel lo que está en nuestra mente y con ello ayuda a cambiar la sociedad», explica Victoria Maina, una de las visitantes que se desternilla de risa frente a las crudas representaciones de «Sex and the City».

EFE