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Predicador islámico opositor Fethullah Gulen

Operativos en Turquía para detener a 77 personas acusadas de golpismo

30/07/2019 | 07:12 am


ANKARA.- La policía turca ha iniciado este martes varias operaciones simultáneas para detener a 77 personas, entre ellas 20 militares y 24 mujeres, bajo la sospecha de pertenecer a la red de seguidores del predicador Fethullah Gülen, a la que Ankara atribuye el fallido golpe de Estado de julio de 2016.

Según ha informado la agencia semipública Anadolu, 20 de los buscados son miembros activos del ejército turco. Entre ellos hay un teniente de guardia y 19 suboficiales.

Estambul, Esmirna, Ankara y Diyarbakir son algunas de las quince provincias donde la policía lleva a cabo acciones simultáneas lanzadas en base a una orden emitida por el fiscal de Esmirna.

La «red de mujeres gülenistas», una suborganización de la cofradía de Gülen integrada en gran parte por seguidoras y esposas de gülenistas, es el blanco de otra operación, por la que la policía pretende arrestar a un total de 24 mujeres en esa misma provincia (Esmirna) del oeste del país.

Otros 30 sospechosos de estar vinculados a la cofradía del predicador islamista -que vive exiliado en Estados Unidos- están siendo buscados y detenidos en una tercera operación, iniciada también esta madrugada en siete provincias bajo orden del fiscal de Adana (sur).

Durante décadas, la organización de Gülen situó a sus adeptos en altos cargos de la Administración pública, la Policía, la Judicatura y las Fuerzas Armadas de Turquía, con la complicidad del Gobierno del islamista Partido Justicia y Desarrollo (AKP), de Recep Tayyip Erdogan, hoy presidente y entonces primer ministro del país.

Gülen y Erdogan fueron aliados hasta 2013, momento en el que se desató una dura lucha de poder entre ambos y sus seguidores.

Menos de 24 horas después de que comenzase, el 15 de julio de 2016, el fallido golpe de Estado, el Gobierno turco responsabilizó a la cofradía de Gülen de la asonada.

A partir de entonces la calificó como organización terrorista y lanzó una gran purga en el aparato estatal contra la red y cualquier persona sospechosa de tener algún vínculo con la misma.

Además de agentes de seguridad -soldados, policías y oficiales de inteligencia-, también han sido destituidos o suspendidos de sus cargos funcionarios de otros sectores, incluidos jueces, fiscales, maestros, profesores y médicos.

Hasta el momento, la purga le ha costado el puesto de trabajo a más de 130.000 empleados públicos, mientras que unas 50.000 personas están en prisión preventiva.

A finales de junio, un tribunal de Ankara condenó a 16 altos mandos del Ejército a una pena de 141 cadenas perpetuas cada uno, por su implicación en el intento de golpe de Estado.

EFE/SPLL