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Nave israelí Beresheet

Nave israelí Beresheet pudo esparcir miles de «osos de agua» en la Luna

07/08/2019 | 08:49 am


JERUSALÉN.- La nave israelí Beresheet, que se estrelló al tratar de aterrizar en la Luna el pasado abril, podría haber esparcido en su superficie miles de tardígrados, animales microscópicos muy resistentes y capaces de sobrevivir en condiciones extremas, desveló uno de los participantes en el proyecto.

Nave israelí Beresheet

Los miles de tardígrados, llamados comúnmente «osos de agua», «podrían hipotéticamente ser revividos en el futuro», aseguró Nova Spivack, a la revista Wired, que desveló su envío esta semana.

Orli Madmon, portavoz de SpaceIl, la empresa que mandó a la Luna Beresheet, señaló a Efe que esta no puede confirmar ni desmentir la presencia de los animales, puesto que lo desconocía y no se coordinó con los responsables del proyecto.

«No tenemos forma de referirnos a lo que se ha publicado. No es sorprendente que haya muchos elementos que quieran participar del éxito de la misión de Beresheet», señaló Madmon.

Spivack es el fundador de la Fundación Misión Arca, un proyecto que trata de archivar conocimiento y especies de la Tierra y preservarlos para futuras generaciones y que fue el encargado de hacer la «biblioteca lunar» que se incorporó a la nave.

Esta, un archivo del tamaño de un DVD, incluía según la organización 30 millones de páginas de información sobre la historia y civilización humana, miles de libros clásicos, casi toda la Wikipedia en inglés y una cápsula israelí con la historia del país, la Torá (Pentateuco), literatura, fotos, canciones y dibujos de niños israelíes. También contenía bases de datos para entender 5.000 idiomas, con 1,5 millones de traducciones entre ellos.

Pero Spivack ha desvelado ahora que, además, su equipo decidió en el último momento incluir en el archivo una resina sintética con pelo y muestras de ADN de 25 personas (incluido de él mismo) y miles de tardígrados deshidratados. Además, se añadió al final una cinta que fue rociada con un espray con otros miles de tardígrados más.

Estos microorganismos pueden resistir temperaturas de entre -200 y 150 grados centígrados y vivir hasta 10 años sin agua, por lo que pueden aguantar incluso la exposición espacial.

En 2007, se colocaron tardígrados en la sonda espacial Foton M3 de Rusia y la ESA, y se comprobó que sobrevivieron a las condiciones del espacio exterior.

Spivack cree que no existe riesgo de que los tardígrados «tomen» la luna, ya que tendrían que regresar a la atmósfera para ser rehidratados para poder reproducirse.

Beresheet (Génesis, en hebreo) se convirtió el pasado abril en la primera misión financiada por iniciativa privada que llegó a la Luna, aunque el módulo perdió su motor principal antes de aterrizar y se precipitó hacia un descenso incontrolado en la maniobra de aterrizaje.

La organización sin ánimo de lucro SpaceI, participó en 2015 en el concurso de Google Lunar, XPRIZE Competition, que proponía llevar a la Luna un vehículo espacial no pilotado por humanos. Google canceló el concurso en 2018 pero SpaceIL se alió con la Industria Aeroespacial Israelí (IAI) para continuar el proyecto y recaudó los cien millones de dólares necesarios para su construcción.

EFE/SPLL