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Monumentos históricos: objetivo de los extremistas islámicos

Tras la caída de las Torres Gemelas en Nueva York los ataques a monumentos históricos en medio oriente y cercanías se han convertido en una marca de los grupos como ISSIS, Estado Islámico y Al Qaida

04/09/2015 | 04:21 pm


CARACAS.- Los ataques de los yihadistas del Estado Islámicos cada vez son más crueles contra todos aquellos a los que consideran «infieles» o traidores a su fe. Pero durante 2015, no solo se han encargado del asesinato masivo de civiles, de toma por la fuerza de ciudades enteras sino también de destruir todo vestigio de civilización antigua y moderna.

Aquí un resumen de los ataques más impactantes a estructuras arquitectónicas en ciudades de cinco países que sufren los embates de este grupo extremista.

 

Siria: el 23 de agosto de 2015, los terroristas dinamitaron el templo de Baal Shaminun, uno de los más célebres de la ciudad antigua de Palmira, que tomaron en mayo. Menos de una semana antes, la organización decapitó al ex jefe de las Antigüedades de la ciudad, Jaled al Asaad, de 82 años, referencia mundial sobre este conjunto arqueológico. En julio, el Estado Islámico destruyó la famosa estatua del León de Atenea y transformó el museo en tribunal y prisión.

Según cifras de la ONU, al menos 300 emplazamientos históricos sirios han sido dañados, destruidos o saqueados en los últimos cuatro años.

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Irak: Un video difundido en febrero de 2015 mostró a combatientes de EI que saqueaban tesoros preislámicos en el museo de Mosul a principios de junio de 2014, muchos de ellos pertenecientes a la antigua Mesopotamia. Muchas de las obras han sido vendidas en el mercado negro. Al menos 90 antigüedades fueron destruidas o dañadas.

También incendiaron la biblioteca central de Mosul y dinamitaron en julio de 2014, frente a civiles, la tumba del profeta Jonás.

Libia: Mausoleos fueron destruidos con excavadoras o explosivos tras la caída del régimen de Gadafi en 2011.

En 2012, los fundamentalistas dinamitaron el mausoleo de Abdesalem Al Asmar, teólogo sufí del siglo XVI, en Zliten (este de Trípoli), el más importante de Libia. Una biblioteca y una universidad que llevan su nombre fueron objeto de destrucciones y saqueos. En Misrata, fue destruido el mausoleo de Ahmed al Zarruk.

En 2013, se produjo un ataque con explosivos contra un mausoleo del siglo XVI en Tajura, extrarradio de Trípoli, uno de los más antiguos de la capital. En 2014, la UNESCO condenó los actos vandálicos contra varias mezquitas de Trípoli, incluyendo la mezquita Karamanli, del siglo XVIII.

Mali: Tombuctú, «la ciudad de los 333 santos» declarada patrimonio de la Humanidad, permaneció de abril de 2012 a enero de 2013 bajo control de grupos islamistas armados que la desfiguraron. En junio de 2012, los yihadistas de diferentes movimientos vinculados a Al Qaida, que consideran idolatría la veneración de santos, empezaron a demoler varios mausoleos, entre ellos el de la principal mezquita de la ciudad. Otros mausoleos, testimonio de la edad de oro de la ciudad el siglo XVI, fueron destruidos.

A principios de 2013, fue saqueado el instituto de estudios islámicos Ahmed Baba pero la mayor parte de los célebres manuscritos y libros habían sido puestos a buen recaudo.

Afganistán: en marzo de 2001, el jefe supremo de los talibanes, mulá Omar, ordenó la destrucción de los dos budas gigantes de Bamiyan (centroeste), tesoros arqueológicos de más de 1.500 años, considerado «antiislámicos» por tratarse de representaciones humanas.

Con información de Info News