EN VIVO UNIÓN RADIO 90.3



La industria turística española en Sharm al Sheij, en estado de coma

 El atentado yihadista contra el avión ruso que se estrelló en la península egipcia del Sinaí el pasado 31 de octubre con 224 personas a bordo ha dejado las inversiones turísticas españolas en la localidad de Sharm al Sheij en estado de coma

20/11/2015 | 09:47 am


SHARM AL SHEIK.- Días después del siniestro, Rusia y el Reino Unido, de donde proceden la mayoría de los turistas que acuden a esta ciudad del mar Rojo, decidieron suspender sus vuelos a esta zona del país y repatriar a sus nacionales, lo que ha herido gravemente la industria turística.

«La situación es terrible, pero lo peor es que no tenemos previsiones de lo que puede pasar en el futuro», dice en entrevista con Efe el director general del hotel Barceló Tiran Sharm, Fajer Jalifa.

El panorama que se vive en este hotel de la cadena mallorquina es desolador: los accesos, el salón de entrada, los pasillos, la piscina y la playa privada están casi completamente vacíos.

Jalifa asegura que antes del siniestro del avión, en octubre, el 75 por ciento de las habitaciones estaban llenas, y ahora la tasa de ocupación no supera el 10 por ciento. «Y aún así somos afortunados, porque nos permite mantener el hotel abierto», añade.

Entre esos clientes no hay ningún ruso o británico, sólo turistas procedentes de Kazajistán, Lituania, Bielorrusia y algunos egipcios y alemanes.

Esta situación les ha hecho perder, en tan solo un mes, «cerca de 125.000 dólares», precisa Jalifa.

Quien también está en «cuidados intensivos» es el Meliá Sharm, que ha acumulado, desde el día del siniestro hasta el pasado martes, unas pérdidas de «115.000 dólares», dice a Efe el director de la división de habitaciones del hotel de esta cadena también mallorquina, Yaser Azab.

En el caso del Meliá, la ocupación ha ido decreciendo desde la jornada del siniestro hasta alcanzar ahora «un 8-10 por ciento» de las habitaciones ocupadas, en su mayoría con «turistas procedentes de Ucrania y Bielorrusia».

Estas cifras se han alcanzado al haber sufrido un «9 por ciento de cancelaciones y ninguna reserva nueva» desde entonces.

EFE