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LIX Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (Ficci)

Koldo Almandoz: «Más que entretener, el cine tiene que sugerir»

11/03/2019 | 09:39 am


CARTAGENA.- El cine no es un mero entretenimiento y por el contrario «de cierta manera tiene que sugerir», aseguró en una entrevista con Efe el director español Koldo Almandoz, uno de los invitados especiales del LIX Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (Ficci).

Almandoz, que hace parte de la muestra «Migración y mestizaje» del Ficci, llegó al festival con su última película, «Oreina» (Ciervo, en euskera) y aseguró que las películas no se tienen por qué entender de comienzo a fin porque al espectador no hay que siempre darle un producto «masticado».

«Creo que aunque no se entienda todo, aunque no se muestre todo, el espectador de esta manera es partícipe y, a mí, este es el cine que me gusta como espectador», subrayó durante el segundo día del Ficci que comenzó ayer y se extenderá hasta el próximo 11 de marzo.

«Oreina» (2018) es la historia de Khalil, un joven inmigrante que se busca la vida como puede y vive en la periferia de una ciudad en la que los polígonos industriales confluyen con el río y la marisma, una cinta que nació del «paisaje».

«Redescubrí este paisaje que ya conocía de la marisma y el río y me empecé a fijar que en los últimos años en que en toda esta zona ya no sólo vivía gente que estaba arraigada allí desde distintas generaciones, sino que distintas familias de inmigrantes se habían puesto a vivir allí», comentó.

De este punto partió Almandoz para narrar una historia que por momentos se confunde con lo documental, pues la visión del río conjugada con la nueva gente que ahora habita en este lugar le permitió contar una historia de periferia «tanto geográfica como periferia humana».

LIX Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (Ficci)

«Me gusta decir que la película además de suceder en un río es una película-río. Es decir, que no tiene un guión sólido, es más un guión líquido que se puede amoldar a las situaciones que suceden», dijo para explicar los momentos en los que de su filme se desprenden brillos documentales.

Para el cineasta, el rodaje es definitivamente un acontecimiento en el que por momentos se reescribe el guión y al que hay que acudir «un poco abierto para que puedan suceder cosas».

«Creo mucho en el instinto rodando», apostilló.

El director calificó a «Oreina» como un filme «sobre gente normal» a diferencia del cine de cartel donde siempre se cuentan condiciones de gente que está en situaciones extremas.

«Mi película habla de gente normal, no es gente que pasa hambre no es gente que tiene problemas extraordinarios pero a su vez cada uno lleva unos conflictos, una vida en la mochila», comentó antes de agregar que «a la gente normal es cada vez más difícil verla en el cine».

Almandoz está convencido de que lo que reivindica a «Oreina» es que al cine no se va sólo a evadirse durante una hora y media y luego volver a la vida real, sino que «el cine en cierta manera debería ser capaz de reflejar eso que somos».

Para el director español, así como en el neorrealismo italiano, el cine «debe ser un poco el reflejo de una época y de una forma de vivir y no sólo de hechos extraordinarios que nadie o muy poca gente ha vivido».

A sus 46 años, el director llega al Ficci con una carrera a sus espaldas que comenzó los 20. En estas dos décadas ha alternado el séptimo arte con su ejercicio como periodista, fotógrafo, editor y locutor de radio.

Del cine español dijo que actualmente hay una producción de cine bastante fuerte pero que no es la ideal, porque está «en manos de las televisiones y lo que está claro es que a las televisiones les interesa un tipo de director y un tipo de película».

«Son películas generalmente de entretenimiento, películas donde siempre tiene que haber actores famosos para que el cartel esté allí y la gente acuda a verlas sólo por el cartel», consideró.

En su opinión, en España hay espacio para quienes hacen un cine diferente y «hay mucha gente involucrada, pero es verdad que muy poca gente puede vivir del cine o por lo menos tener una producción regular».

«El cine en España siempre ha sido un arma arrojadiza entre los políticos, yo creo que está bastante claro que el mundo del cine es un mundo bastante progresista, un mundo de izquierdas, un mundo de gente normal», enfatizó.

Por eso, manifestó que «a los gobiernos de derechas o a los gobiernos conservadores no les hace mucha gracia el cine que se hace en España».

«Pertenezco a un ámbito que es muy periférico en España provengo del País Vasco, no estamos en Madrid o en Barcelona y el cine que hacemos en las periferias: Galicia, Andalucía, el País Vasco es un cine distinto, que funciona de manera distinta, seguramente con menor dinero, pero con otros tipos de influencias y otras maneras de hacer», concretó.

EFE/SPLL

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