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El ministro de Asuntos Exteriores británico, Boris Johnson, a su llegada a Downing Street/EFE

Johnson defiende sus tácticas de «brexit» a la espera del fallo del Supremo

12/09/2019 | 09:58 am


LONDRES.- El primer ministro británico, Boris Johnson, defendió este jueves su estrategia para el «brexit» a la espera de que el Tribunal Supremo decida el martes si violó la ley al suspender el Parlamento y si una salida brusca de la Unión Europea socavaría el proceso de paz norirlandés.

En un acto en Londres, negó categóricamente haber «mentido» a la reina Isabel II al solicitar su autorización para levantar las sesiones parlamentarias entre el 10 de septiembre y el 14 de octubre, como se desprende de una sentencia judicial emitida ayer en Escocia.

Admitió que hay discrepancias entre las cortes en ese aspecto, por lo que conminó a esperar el dictamen del Supremo, que el martes se pronunciará sobre varias demandas presentadas en distintos puntos del Reino Unido contra su plan para la salida de la Unión Europea (UE).

Johnson asegura que negocia un pacto de «brexit» con Bruselas, pero mantiene su intención de salir del bloque con o sin acuerdo en la fecha prevista del 31 de octubre, a pesar de que se lo impide una ley promulgada por el Parlamento antes de su suspensión.

El Supremo decidirá si confirma o revoca el veredicto del Tribunal de Apelación de Escocia, que el miércoles declaró «ilegal» la decisión del jefe del Gobierno de suspender las sesiones parlamentarias, al considerar que estuvo motivada por «el propósito inapropiado de obstaculizar el Parlamento», en un momento crítico para el país.

También se pronunciará sobre un fallo anterior del Tribunal Superior de Londres, que desestimó una denuncia similar elevada por la activista Gina Miller y el ex primer ministro conservador John Major.

En esa ocasión, el tribunal londinense dictó que Johnson actuó dentro de la ley puesto que la suspensión del Parlamento es una prerrogativa del Ejecutivo.

Por último, se espera que el Supremo resuelva un tercer pleito iniciado en Irlanda del Norte, cuyo Tribunal Superior desestimó hoy una demanda que sostiene que una salida de la UE sin acuerdo socavaría el proceso de paz sellado en el acuerdo de Viernes Santo de 1998.

Los demandantes habían argumentado en este caso que un «brexit» duro, como el que contempla Johnson, amenazaría los convenios entre Londres y Dublín que «apuntalan la cooperación transfronteriza» en la isla de Irlanda.

Al explicar su decisión, el juez Bernard McCloskey dijo que tanto la demanda como las pruebas que la sustentan pertenecen de forma «inherente e inequívoca» «al mundo de la política, tanto nacional como supranacional», y no al ámbito judicial.

Mientras no haya dictamen del Supremo, los diputados piden que se reanuden con urgencia las sesiones parlamentarias, a fin de analizar, entre otras cosas, el informe de riesgo hecho por el propio Gobierno en caso de un «brexit» duro, que fue difundido anoche.

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