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Xi Jinping (AP)

HRW denuncia torturas a cargos comunistas chinos

06/12/2016 | 07:16 am


HONG KONG.- La campaña anticorrupción emprendida por el presidente chino, Xi Jinping, en el seno del gobernante Partido Comunista está dirigida por un organismo secreto especializado en detenciones ilegales y torturas, denunció hoy Human Rights Watch (HRW) en un nuevo informe.

Desde su llegada al poder, Xi ha potenciado una práctica conocida como el «shuanggui», por la que este cuerpo secreto actúa al margen de la ley torturando a sospechosos para obtener confesiones, aseguró hoy la directora de HRW en China, Sophie Richardson.

«Xi ha construido su campaña contra la corrupción en un sistema de detención abusivo e ilegal», señaló Richardson en una rueda de prensa en Hong Kong, donde la mayoría de las ONG en defensa de los derechos humanos centradas en el país asiático mantienen su oficina ante la imposibilidad de trabajar en la parte continental.

El informe, de 102 páginas, arroja luz sobre las técnicas utilizadas por las autoridades contra sospechosos de corrupción, entre ellas, desapariciones forzosas y todo tipo de torturas: desde la privación del sueño o de agua o comida, hasta palizas.

Múltiples organizaciones han denunciado en el pasado la utilización de estas prácticas contra disidentes o activistas, si bien ningún informe había recogido de manera tan detallada las condiciones en las que se trata a los miembros del Partido sospechosos de corrupción.

«Si me sentaba, me obligaban a hacerlo durante doce horas seguidas; si me ponía de pie, tenía que estar parado durante doce horas. Mis piernas se hincharon, se me cayó parte de la piel y terminé por supurar pus», es la confesión de uno de los 21 detenidos que figuran en el extenso informe.

«No me dejaron dormir, estuve diez días sin cerrar los ojos», cuenta otro afectado de forma anónima.

Según Richardson, ha habido por lo menos once muertes durante la custodia de estos detenidos desde 2010, argumentadas por parte de las autoridades como suicidios o fallecimientos por causas naturales.

Según cifras oficiales de la Comisión Central de Inspección y Disciplina, el organismo oficial del Partido Comunista que supervisa el «shuanggui» («doble juego» en su traducción del mandarín), más de un millón de responsables del PCCh han sido hasta ahora investigados.

Uno de los casos más sonados fue el del exministro Bo Xilai, una figura política fulgurante a quien la justicia china condenó a cadena perpetua en 2012 por corrupción, y que estuvo sometido a la «shuanggui», según HRW.

«‘Shuanggui’ no sólo socava más el poder judicial de China, sino que se burla de él», consideró Richardson.

En estos casos, opinó la directora, los tribunales funcionan como meros administradores «otorgando credibilidad a todo un proceso totalmente ilegal del Partido Comunista».