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Los niños de San Ildefonso muestran las bolas con el quinto premio que ha recaido en el número 68.981 en elSorteo Extraordinario de Navidad (EFE)

«El Gordo» acaba en el supersticioso 13 y cae en barrio popular de Madrid

22/12/2016 | 09:42 am


MADRID.»El Gordo» de la Lotería de Navidad, el sorteo más antiguo y tradicional de España, terminó este año en el tan supersticioso número 13 y cayó mayormente en un barrio popular de Madrid.

Por segundo año consecutivo, han sido Lorena Stefan y Nicol Valenzuela, dos niñas del famoso colegio de San Ildefonso, las que han cantado el 66513, primer premio de la emocionante lotería navideña, que este año reparte del orden de 2.310 millones de euros (el euro está a 1,05 dólares aproximadamente).

En el caso de «El Gordo», la serie se ha pagado a 4 millones la serie y 400.000 euros el décimo; o sea, 20.000 euros por euro jugado.

Los cinco primeros números se han repartido entre distintos puntos de varias provincias españolas, lo que ha hecho bueno el lema escogido este año para la Lotería de Navidad: «El mejor premio es compartirlo».

En busca de la suerte, los residentes en España se han jugado esta vez cerca de 2.700 millones de euros, lo que supone un 3,45 por ciento más que el año pasado, 2015.

«A por el Gordo» fue el grito más coreado en el patio de butacas del Teatro Real de Madrid minutos antes de las 9 de la mañana (hora local), cuando empezaron a girar los dos grandes bombos con las bolas de la suerte.

Como es tradicional, los niños -once chicos y nueve chicas de entre 9 y 14 años- iban tomando las bolitas, hechas de madera de boj, y cantando el premio que correspondía a cada número.

Su colegio, la residencia-internado de San Ildefonso, es la institución dedicada a la infancia más antigua de Madrid, toda vez que fue creado como escuela para huérfanos en 1543, época del rey-emperador, Carlos I de España y V de Alemania.

Las niñas del «Gordo», Lorena y Nicol, son, la primera, hija de padre rumano, y la segunda, hija de madre ecuatoriana; una madre que se llama Elisabeth y que ha pedido para la niña «que le den una propina, porque se lo merece».

Nicol, de 11 años y con un 37 por ciento de discapacidad, sueña con ser periodista y con viajar a Ecuador lo antes que pueda para conocer la tierra de su madre.

Lorena, como es mayor (13 años), se ha despedido del Sorteo Extraordinario con la satisfacción de haber cantado el primer premio dos años consecutivos.

Como siempre, los españoles esperaron con ilusión el sorteo más popular del año, que se celebra siempre el 22 de diciembre y viene a suponer algo así como el comienzo de las fiestas navideñas.

Puede tocar o no tocar pero quien gana seguro es la Hacienda pública, que se lleva el 20 por ciento de cada premio en cuanto éste pase de los 2.500 euros.

EFE