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El viceprimer ministro chino, Wang Yang (d), conversa con el representante estadounidense de comercio, Michael Froman, durante la octava ronda del Diálogo Estratégico y Económico Estados Unidos-China, en Pekín (EFE)

Fricciones económicas y comerciales tensan el diálogo China-EEUU

06/06/2016 | 09:31 am


PEKIN.-Las fricciones económicas y comerciales tensaron hoy la jornada inaugural del diálogo estratégico entre China y Estados Unidos, una cita que había empezado con llamadas a la cooperación y el trabajo conjunto para superar los desacuerdos.

En el discurso que abrió la octava ronda del Diálogo Estratégico y Económico China-EEUU, que se celebra entre hoy y mañana en Pekín, el presidente chino, Xi Jinping, reconoció que hay «diferencias difícilmente evitables» entre ambas potencias.

El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, tomó la palabra a continuación para corroborar la existencia de esas «áreas de desacuerdo», aunque también enfatizó que los dos países debían trabajar de forma conjunta para acercar posturas.

A medida que avanzó la jornada, las declaraciones de una y otra parte fueron evidenciando que esas discrepancias, además de en cuestiones controvertidas como las disputas territoriales en el mar de China Meridional o la situación de los derechos humanos en el gigante asiático, se extienden al terreno económico.

El secretario del Tesoro estadounidense, Jack Lew, elogió en su discurso inaugural los esfuerzos de Pekín por reducir los excesos de capacidad productiva que lastra a la industria china, pero advirtió de que este fenómeno tiene un efecto «distorsionador y dañino en los mercados globales».

El ministro chino de Finanzas respondió a estas declaraciones relativizando la gravedad del problema y afirmando que es una cuestión que, especialmente en lo que se refiere al sector del acero, «ha estado sujeta a mucha exageración en todo el mundo».

Lou consideró que buena parte de esos excesos de capacidad de la industria se deben al plan de estímulo masivo que lanzó Pekín tras la crisis financiera internacional de 2008, cuando el país asiático se convirtió en la locomotora de la economía mundial.

«En esos momentos, el mundo aplaudió los movimientos de China y dio las gracias por impulsar el crecimiento económico global», dijo Lou, quien añadió que «ahora el mundo está señalando a China y dicen que el exceso de capacidad es un freno para el mundo, pero no decían eso cuando China contribuía al crecimiento global».

El Gobierno chino también aprovechó este foro para protestar ante EEUU por las recientes sanciones o investigaciones a varias de sus multinacionales y reclamar un «trato igualitario» para sus empresas cuando operan o invierten en el país norteamericano.

EFE