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Francés Merzouki enseña a bailarines colombianos a encauzar su vida con ritmo

«Recital Colombia» combina el hip-hop, género cada vez más extendido entre la población con la música clásica y unas cuantas dosis de humor

07/11/2015 | 05:02 pm


baile19CALI.- El coreógrafo francés Mourad Merzouki revisa desde el patio de butacas los movimientos de los doce jóvenes bailarines seleccionados para interpretar «Recital Colombia», quienes buscan en la disciplina de los profesionales más herramientas para convertir la danza en su modo de vida.

Esta docena de colombianos, muchos de ellos en riesgo de exclusión, fueron seleccionados por Merzouki para ejecutar «Recital Colombia», cuyo estreno será este domingo en el marco de la II Bienal Internacional de Danza que se celebra estos días en la ciudad de Cali.

Uno de los elegidos es José Daniel Restrepo, de 20 años, residente en el barrio de San Javier, de la Comuna 13 de Medellín, que por muchos años fue considerada la zona más peligrosa de Colombia, pues fue fuertemente golpeada por el narcotráfico.

En la Comuna, Restrepo señala que a muchos jóvenes el arte «les ha cambiado la vida, les ha evitado meterse en otros mundos (delincuencia y drogadicción) y ahora se dedican a bailar con mucha pasión».

El joven, que se dejó llevar por la música desde que tenía uso de razón, confiesa que su sueño es poder viajar a Los Ángeles y Nueva York para tomar clases y formarse o también «llegar a Francia y poder entrar en alguna compañía europea».

Otro de sus pupilos es Samuel Mateo Ortiz, de 20 años, que empezó a mover las caderas «hace ocho años», como recuerda a Efe, cuando empezó a apuntarse a todos los cursillos de baile que ofrecía su colegio del barrio El Tejar, en el sur de Bogotá.

Empeñado en convertir la danza en su forma de vida, nada más cumplir la mayoría de edad dedicó todos sus esfuerzos en ser bailarín y «siempre con el apoyo de la familia», dice orgulloso este bogotano.

«El hip-hop representa para mí todo. Es mi trabajo, mi hobby, mi guía y mi forma de desahogarme, todo», revela Ortiz.

En opinión de Merzouki, los doce bailarines «tienen una muy buena técnica y mucha formación», así sea autodidacta, aunque insiste en el hecho de que «lo importante es transportar la energía de la calle».

Esta docena de jóvenes volverá a su vida cotidiana una vez se baje el telón, pero serán más conscientes de que vivir del baile es una profesión en la que es posible soñar despierto.

EFE/SPLL