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Embarazo en adolescentes

Por: Braymar Feliz/Unión Radio

¿Cuántos sueños se paralizan en la mente de una niña de 12 años embarazada? ¿Qué futuro le espera a ella y su hijo? ¿Quiénes asumen la responsabilidad de la crianza del niño que llegó antes de ser una mujer adulta? Son preguntas que surgen cuando vemos en la calle, en un hospital o en la maternidad a jovencitas en estado de gestación.

El doctor Huníades Urbina, médico pediatra-intensivista y  secretario de la Academia Nacional  de Medicina nos comenta que “la edad adolescente es una etapa de transición y progreso de niña a mujer. El organismo no está preparado para mantener un embarazo, no están las estructuras uterinas totalmente desarrolladas y usualmente tenemos tallas bajas sobre todo en la Venezuela actual”.

El riesgo que atraviesan las adolescentes embarazadas es alto y con mucha regularidad está  asociado  a la prematuridad y bajo peso del niño al nacer, debido a que “esas niñas no tienen un control adecuado del embarazo, son execradas de sus casas y no tienen una pareja estable”, añade Urbina.

Asegura que el embarazo “muchas veces lo desea la niña porque con eso pretende salir del yugo familiar (…) pero al final termina sola, siendo madre soltera”.

Urbina aclaró que la edad recomendable para que una fémina traiga una criatura al mundo es a partir de los 20 años.

La psicóloga Mercedes Muñoz, directora de la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa (AVESA), refiere que además de la edad “se espera que una persona que va a ser madre debería tener una formación  escolar y profesional adecuada, debería tener la capacidad psicológica y de desarrollo evolutivo que le permita hacerse responsable de atender la vida de otra persona… y también debería tener la capacidad de cubrir económicamente las necesidades que requiere el cuidado de un niño”.

“Eso es imposible tenerlo a los 12, 13, 14 y 15 años porque se espera que las personas se integren al aparato productivo después de cumplir una serie de requisitos”, dijo a Unionradio.net

Sin control

La jefa del Departamento de Enfermería de la Maternidad Concepción Palacios de Caracas, Adalgiza Marrugo, nos contó que la situación de los embarazos en adolescentes es preocupante, “porque con esta situación que tiene el país ahora salen más niñas embarazadas que antes.”

Señaló que el piso 4 del hospital materno infantil sirve solamente para atender a las  adolescentes hasta los 18 años de edad.

“Aquí en la Maternidad a menudo se ve la cantidad de niñas que vienen a parir, no tienen un control  de embarazo, vienen con muchas enfermedades como tal, con diagnósticos que en realidad a veces da hasta dolor de ver esas niñas que vienen aquí, tienen que venir a parir porque ese muchachito no se puede quedar allá adentro”.

La desnutrición y la prematuridad de los bebés es una realidad que la enfermera destaca.

“Porque ahora tenemos una cantidad de niños que casi todos nacen prematuros, ahora para que un niño nazca con un peso de tres kilos o dos kilos quinientos, eso es bueno pues… aquí la preocupación de uno viejo ya es esa, para mí”.

La mayoría de las menores de edad que llegan al centro de salud asisten sin previo control y van directamente a la sala de parto

“Y te vienen de Barlovento, de Caucagua, de La Guaira, de todas partes vienen aquí a la Maternidad y te vienen sin un control (…) vienen a parir ese muchacho porque ya no hay vuelta atrás, pero a veces ni saben”.

Comentó que el gran número de niñas y adolescentes que ingresan a la Maternidad carecen del acompañamiento del padre de la criatura.

Marrugo destacó que en el centro médico realizan campañas de información y planificación familiar, además de consultas de ginecología y aplicación de métodos anticonceptivos.

Hablan las cifras

Andrea Pereira, oficial del programa del Fondo de Población de Naciones Unidas en Venezuela (UNFPA) y coordinadora del Programa de Prevención de Embarazos en la Adolescencia, nos señala que la tasa de fecundidad en el país de jovenes de 15 a 19 años se ha mantenido en niveles altos de manera fluctuante durante varias décadas.

“En los últimos cinco años se observó una pequeña reducción, sin embargo sigue siendo alta, para el año 2020 se estimó 98 embarazos por cada mil adolescentes, por encima de los valores promedios de la región de América Latina y el Caribe que se ubica alrededor de 62 embarazos por cada mil habitantes del mismo grupo de edad”.

Según datos del UNFPA (2020), los estados con más incidencia son: Apure, Delta Amacuro, Amazonas, Portuguesa, Barinas, Yaracuy, Guárico, Cojedes y Bolívar, con valores por encima del promedio de embarazos adolescentes a nivel nacional, la mayoría de ellos en zonas rurales e indígenas.

Factores de riesgo

Mercedes Muñoz, directora de AVESA,enfatiza la importancia de reconocer el embarazo en adolescentes como un problema de salud pública y de derechos humanos.

El adelanto significativo en cuanto a la edad de iniciación de las relaciones sexuales, de la ocurrencia de las uniones tempranas y en consecuencia de los embarazos adolescentes en buena medida suceden en condiciones de pobreza o características culturales de algunos grupos sociales.

Los embarazos no voluntarios se presentan como el resultado de inequidades, de exclusión social y  vulneración de derechos.  

A ello se le suma la falta de recursos monetarios para adquirir los métodos anticonceptivos   

Violencia sexual

Los embarazos en menores ponen en evidencia otro factor crítico como es el de la violencia sexual, específicamente en la manifestación de desigualdad entre hombres y mujeres.

Muñoz explica que un porcentaje de los embarazos en adolescentes lo representan niñas que quedan en estado a los 9, 10 y 11 años y en muchos casos producto de la violencia sexual.

“Porque a los 9, 10, 11,12 y 13 años las niñas no tienen la capacidad cognitiva, no tienen el desarrollo evolutivo para dar un consentimiento informado, y esto generalmente ocurre con personas de edad mayor, esto por definición son violaciones”, aseguró.  

Pupitres vacíos

Andrea Pereira, oficial del programa del Fondo de Población de Naciones Unidas en Venezuela (UNFPA) señala que un factor importante que aumenta los embarazos no intencionales es que las niñas y jóvenes estén fuera del sistema educativo.

Si bien es cierto que algunos casos de embarazos adolescentes suceden dentro de las escuelas o colegios, la mayor parte de esos embarazos ocurren en aquellas adolescentes que no están en la escuela…en la medida en que los adolescentes se mantienen activos y presentes en las aulas se posterga el inicio de las relaciones sexuales

Reflexiona en la importancia de conocer que el embarazo a temprana edad limita el desarrollo del proyecto de vida.

 “7 de cada 10 madres adolescentes están fuera de la escuela, se reduce en consecuencia sus oportunidades laborales al no completar su ciclo de desarrollo profesional,  así como menos recursos económicos”, sostiene Pereira.

»Las madres adolescentes tienen menos oportunidades y en consecuencia también sus hijos»

El salvavidas de la educación

La educación sexual a tiempo y las campañas informativas son un brazo fuerte para crear conciencia tanto en adolescentes, como en padres y población en general que también es arropada por este problema.

El pediatra, Huníades Urbina sugiere »enseñarles –a los adolescentes- como evitar que la pareja que tiene derecho a ejercer su sexualidad sea responsable y no tenga hijos antes de tiempo sin tener como mantener una familia”.

Urbina dice que los profesionales de la medicina deben involucrarse en impulsar la educación sexual para evitar los embarazos a temprana edad.

Por otra parte, el plan nacional Prevención y reducción del embarazo a temprana edad y en la adolescencia (PRETA), actualmente mantiene más de 150 servicios especiales y consultas activas en varios estados.

“Este programa contiene un conjunto de lineamientos estratégicos como la educación integral de la sexualidad en la escuela, que ha formado más de 7 mil docentes en todo el país para impartir orientaciones en los salones de clases y la comunidad en general”,destaca la representante del UNFPA en Venezuela.

Ver más en informe: Estado de la Población Mundial 2022 

Los especialistas enfatizan en la importancia de reconocer el embarazo en adolescentes como un problema de salud pública y de derechos humanos que sobrepasa los nueve meses.

Son jóvenes a quienes la vida les cambia de la noche a la mañana de niña a mujer.

 Es difícil concebir un mundo en el que todos los embarazos sean intencionales. Pero sí podemos trabajar para conseguir uno en el que la inmensa mayoría de ellos sean planeados, bienvenidos y deseados, y en el que todas las mujeres y niñas vivan desde una posición de fortaleza y empoderamiento, reivindicando decisiones e intenciones que les son propias

 Informe Visibilizar lo invisible, Estado de Población Mundial, 2022.

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