EN VIVO UNIÓN RADIO 90.3



Covid-19

¿Qué nos dejaron los primeros 40 días de la pandemia por el COVID-19?

Un repaso de cómo el mundo cambió en la cuarentena:

Vivir a un metro de distancia.

Lavarnos las manos. El tapabocas, guantes y antibacterial.

Hogares más limpios, closets ordenados.

Trastornos del sueño. Desfases en el tiempo.

Angustias compartidas.

Futuro incierto.

Adicciones tecnológicas.

Clases a distancia.

El teletrabajo.

El delivery.

El regreso de los juegos de mesa.

Misas por redes sociales.

Conciertos de famosos sin público.

Los aplausos en el balcón.

Héroes de blanco.

Maratones de series de televisión.

La reelectura.

Más canas y menos maquillaje.

Y la solidaridad entre vecinos.

Han sido 40 días muy difíciles donde no han faltado las ganas enormes de abrazarnos.

¡Pero toca esperar un tiempo más!

¿Qué ha pasado en Venezuela en estos últimos 40 días?

La atención ha estado centrada en el virus, pero otros hechos también han ocurrido…

La cuarentena se extendió hasta el 13 de mayo.

En Táchira y Nueva Esparta se decretaron toques de queda.

Más de 9 mil venezolanos retornaron al país.

Llegó ayuda humanitaria de Rusia, China, ONU y la Cruz Roja.

Guaidó ofreció 100 dólares para el personal de salud.

Estados Unidos condicionó retiro de sanciones a un gobierno de emergencia.

La Fiscalía citó a Guaidó y no fue.

A Cliver Alcalá Cordones se lo llevaron de Colombia a Estados Unidos.

Incendios y calima reaparecieron en Caracas.

Volvieron las colas por combustible y los apagones en las regiones.

El petróleo cayó mientras que el dólar sobrepasó los doscientos mil bolívares.

El Nazareno recorrió Caracas y la Divina Pastora salió por Barquisimeto.

De Alemania devolvieron la piedra kueka.

El satélite Simón Bolívar quedó fuera de órbita.

Fallecieron el humorista Carlos Donoso, la periodista Mariahe Pabón y el economista Emeterio Gómez, todos lejos de Venezuela.

Hasta los momentos, autoridades afirman que en 85 por ciento se ha acatado la cuarentena y adelantan que el tapabocas se seguirá usando por un buen tiempo más.

El mundo se encerró por el coronavirus

La atención está puesta en salvar vidas. Aunque no solo del COVID-19 se ha hablado en el planeta.

Las imágenes que ha dejado la pandemia ya son históricas.

Vimos desfilar camiones con cientos de ataúdes en Italia.

Cadáveres en casas de Guayaquil.

Al papa Francisco rezar ante una plaza San Pedro vacía.

A Boris Johnson hospitalizado con coronavirus.

A miles de ancianos morir solos.

Defensores preocupados por el aumento de la violencia de género.

El petróleo desplomarse por debajo de cero.

Los Juegos Olímpicos suspendidos.

Luis Almagro reelecto en la OEA.

El retiro de Bernie Sanders que dejó el camino libre a Joe Biden hacia la Casa Blanca.

El expresidente ecuatoriano, Rafael Correa, sentenciado a prisión.

De una cárcel paraguaya salió el futbolista Ronaldinho.

Una nave espacial, la Soyuz, regresó a la tierra.

Y la Reina Isabel de Inglaterra llegó a los 94 años.

En estos cuarenta días muchas cosas han pasado en el mundo, además del coronavirus.

El coronavirus dejó a los fanáticos sin el placer de disfrutar los deportes

Estadios cerrados, balones parados, pistas vacías, canchas solitarias.

Los jugadores siguen activos en sus redes, a la espera de volver al ruedo cuando todo esto pase.

La pandemia del COVID-19 provocó la suspensión hasta el 2021 de los Juegos Olímpicos que se realizarían este año en Japón.

También se paralizaron las Grandes Ligas, la Eurocopa, la Copa América, la Fórmula 1, la NBA, torneos de tenis, entre tantas disciplinas deportivas que pusieron pausa.

Jugadores famosos, como el futbolista Dybala y el baskebolista Kevin Durant, fueron contagiados por el virus y guardaron la cuarentena en sus hogares.

Estadios míticos como el Maracaná en Río o el Camp Nou en Barcelona se convirtieron en centros sanitarios.

Las grandes estrellas han donado sus salarios a fundaciones dedicadas a aliviar los efectos de la pandemia.

Algunos clubes recortaron el salario a sus plantillas, adelantándose a las cuantiosas pérdidas que tendrán por la crisis.

Los canales televisivos reponen partidos, entrevistan a jugadores y se preparan para tiempos mejores.

Puede que en estos cuarenta días el juego se haya detenido, pero la esperanza de los fanáticos por volver a ver a sus ídolos deportivos será lo último que se pierda en tiempos de pandemia.

La música ha acompañado a la gente en el encierro

A los cantantes, la cuarentena les ha servido para aplicar la frase «el show debe continuar», pero en otras plataformas y no en escenarios con miles de fans aclamándolos.

El confinamiento obligó a los artistas a conectarse con sus seguidores por los medios electrónicos.

Andres Bocelli/Foto: EFE

Desde alli comenzaron a realizar videos lavándose las manos, luego duetos y tríos con otros colegas, agrupaciones y orquestas sinfónicas se grabaron por separado y en grandes mosaicos digitales han dado aliento a todos los que están en casa.

Otros, como Andrea Bocelli, en solitario desde la Catedral de Milán, han deleitado a millones a través de YouTube.

Una iniciativa global organizada por Lady Gaga aglutinó a decenas de famosos que lograron recaudar fondos para el personal sanitario que enfrenta la pandemia.

El clásico «Resistiré» del Dúo Dinámico o el «volveremos a juntarnos» de Lucía Gil se convirtieron en  himnos de la pandemia.

La música, por siglos, ha sido un refugio para el alma, y si bien es cierto no cura el virus, seguramente ha sido un bálsamo en estos dias complejos y en soledad que nos han tocado vivir.

Hay costumbres que, hoy más que nunca, extrañamos a montones.

Para hombres y mujeres ir a la peluquería o barbería siempre ha sido un momento para socializar y dedicar unos minutos a cuidar nuestro cuerpo.

En estos cuarenta días nos ha tocado improvisar en casa con las tijeras, aplicar tintes, hacer de manicuristas, en fin, un autoservicio forzado por las circunstancias.

Quien vive de un oficio se lamenta por la falta de ingresos, y el que cotidianamente lo pagaba, por no saber hacerlo.

Hoy, ambos se necesitan.

Es como el deportista que añora caminar las mañanas en el parque, subir a la montaña o reencontrarse con los amigos de siempre en el gimnasio.

Los abuelos de la cuadra se han quedado sin la partida de dominó, las señoras sin las tertulias de las tardes y nuestros difuntos sin las visitas y flores.

Se extraña el café de la panadería, el campanear del heladero, los sábados en la noche, los domingos de playa, la ida al cine o, simplemente sentarse en un plaza a ver pasar las horas.

En la cuarentena la vida se ha quedado como en cámara lenta y por mucha tecnología que exista, el mundo real, el del contacto físico con el otro, es lo que más se extraña, tanto como los detalles cotidianos que no se saben ni cuándo ni cómo volverán! 

Unión Radio

Noticias relacionadas

Especiales

País

CARACAS.-El 16 de marzo arrancó la cuarentena en el país y, por un momento, todo quedó suspendido. No fue el tiempo el que se detuvo, sino las actividades que hacíamos, nuestras rutinas se alteraron y con ellas llegó una pausa que, seguramente, nadie imaginó sería tan prolongada. El mundo asumió un ritmo más lento y […]

Radio Escuela

Videoteca

Playlist Mega

Zona Éxitos