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Erupción del volcán Momotombo de Nicaragua un espectáculo para turistas

El Momotombo que no experimentaba una erupción importante desde 1905 se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos en Nicaragua a raíz de sus últimas explosiones

06/12/2015 | 05:24 pm


MANAGUA.- La mayor erupción del volcán Momotombo en más de un siglo se convirtió en un espectáculo para los turistas que continúan visitando las cercanías de ese coloso de cono perfecto, aún cuando después de cuatro días de actividad se ha mantenido en relativa calma.

A las 03.00 de la madrugada (09:00 GMT) del miércoles un estruendo despertó a los habitantes de las cercanías del volcán Momotombo, de 1.297 metros de altura, ubicado al norte del lago Xolotlán y al que se puede llegar desde Managua tras un recorrido de 91 kilómetros por carretera y veredas.

El Momotombo, que no experimentaba una erupción importante desde 1905, se ha convertido en uno de los principales destinos turísticos en Nicaragua a raíz de sus últimas explosiones, aunque ha cesado en los últimos dos días, de acuerdo con las autoridades.

La actividad del Momotombo comenzó el martes 1 de diciembre después de 110 años de estar prácticamente dormido.

Con una columna que alcanzó los 8.000 metros de altura esa madrugada, la actividad se mantuvo a razón de una explosión cada cuatro segundos durante cuatro días, según el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

Además de material piroclástico, el volcán lanzó cenizas, humo, arena, y lava con una fuerza tal que a lo lejos parecía como que la materia oscura y naranja emanaba de un fuerte grifo.

La erupción sorprendió a los lugareños acostumbrados a vivir en los pies del volcán que el poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916) bautizó como «ronco y sonoro».

El sonido estremecedor mantuvo impresionados a los habitantes de Momotombo, al suroeste del volcán.

Desde entonces, miles de turistas se han acercado a ese coloso para ser testigos de la actividad del volcán o bien de las secuelas que la lava dejó en sus faldas.

EFE