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El último y majestuoso adiós de Kobe Bryant

Centenares de aficionados sin entradas se dieron cita en las inmediaciones del Staples Center desde horas antes de que comenzara el partido

14/04/2016 | 06:45 am


LOS ANGELES.- Como si de un guión de Hollywood se tratara, Kobe Bryant firmó una última gesta con 60 puntos en la noche de su adiós definitivo, una despedida majestuosa que, según reconoció tras el choque, «jamás hubiera imaginado», y que puso el broche a una jornada inolvidable para el baloncesto.

«El final perfecto hubiera sido ganar el campeonato», comentó el número 24 en conferencia de prensa, aún con la camiseta sudada tras disputar 43 minutos frente a los Utah Jazz en la victoria de su equipo por 101-96.

«Hoy sólo traté de jugar duro y poner un ‘show’ en la medida de lo posible. Me alegro de haberlo podido hacer por última vez, aunque es difícil de creer que haya pasado así. Ha sido increíble. Estoy en ‘shock’ aún», manifestó.

Centenares de aficionados sin entradas se dieron cita en las inmediaciones del Staples Center desde horas antes de que comenzara el partido, convirtiendo la zona en un caos sin precedentes, un ambiente que superaba al que respiró la ciudad en las últimas Finales disputadas en 2008, 2009 y 2010.

 

Los espectadores en la primera fila del pabellón recibieron como obsequios un muñeco con la figura de Bryant, una gorra con el eslogan del jugador y una pequeña réplica del helicóptero con el que se desplaza desde su residencia en Newport hasta el pabellón de los Lakers.

El resto de asistentes se llevaron una camiseta con la palabra «Love», bordada con el logo de la «Mamba Negra», el apodo del número 24.

Bryant también se llevó un presente por parte de los Lakers: un anillo con cinco diamantes grandes (uno por cada uno de sus títulos) y 20 diamantes más pequeños (por cada una de sus temporadas en la Liga).

 

Una hora antes del partido, saltó al parqué para calentar y dar su visto bueno a la novedosa decoración de la cancha, con el número 8 y el 24 -los dorsales que ha llevado a lo largo de su carrera- grabados en ambos extremos de la pista.

Después, antes de la presentación de ambos equipos, llegó uno de los momentos más emotivos de la velada. Entre constantes cantos de «Kobe!, Kobe!», la franquicia angelina emitió una serie de vídeos que recordaban sus momentos más destacados y culminaban con sus cinco títulos.

En uno de ellos, Chick Hearn, el célebre locutor de los partidos de los Lakers, profetizaba que Bryant disputaría con los Lakers «19 ó 20 temporadas al menos».

A continuación, apareció Magic Johnson y dijo: «Estamos aquí para celebrar la grandeza y la excelencia de Kobe Bryant durante 20 años. Es la mayor celebridad que ha dado esta ciudad en ese tiempo. No sólo es un icono increíble, sino que es el mejor jugador que ha vestido la camiseta púrpura y oro».

El Staples Center, literalmente, se venía abajo.

Y eso era antes de que en más vídeos aparecieran las despedidas de compañeros como Shaquille O’Neal, Derek Fisher, Kevin Durant, Dwyane Wade, Dirk Nowitzki, Gregg Popovich, Kevin Garnett, Carmelo Anthony, Stephen Curry, Lebron James, Pau Gasol, Lamar Odom y Phil Jackson.

«Esto es un sueño. Es surrealista. Hubo momentos donde me emocioné, al ponerme la camiseta y pasar por el túnel de vestuarios por última vez. Pero traté de bloquearlo. Al final, lo que más recordaré es el tremendo apoyo de los fans hoy. Espero haberles dado algo para recordar», valoró Bryant.

El partido

Bryant tuvo el final tipo Hollywood de una despedida que ha durado toda la temporada y que le ha costado al equipo concluirla como la peor de la historia del equipo y con muy pocas cosas que aprovechar en lo que será una reconstrucción complicada, tras haber perdido todo el año.

El equipo, donde siempre se jugó de acuerdo a su voluntad, lo hizo hasta el último segundo que él estuvo en la pista al darle todos los balones y que hiciese los tiros a canasta, nada menos que 50, su mejor marca como profesional, de los que anotó 22, un porcentaje nada destacable.

Bryant superó la marca de los 47 tiros a canasta que estableció en la derrota que los Lakers sufrieron ante los Celtics de Boston el 7 de noviembre del 2002.

Pero el partido y la noche era exclusiva de Bryant que anotó 23 puntos en el último cuarto, lo que le permitió conseguir superar la barrera de los 50 tantos por primera vez desde febrero del 2009, sexta como profesional, además de conseguir que los Lakers lograsen la remontada y el triunfo.

La exhibición encestadora de Bryant llegó a su máximo cuando con 59 segundos por jugarse anotó un triple, seguido por otro a los 31 que dio a los Lakers la ventaja parcial de 97-96 y concluyó con una asistencia antes de abandonar el campo y 4,1 segundos para que sonase la bocina final.

La anotación de Bryant fue la mejor que ha tenido desde que logró 61 en el partido que disputó contra los Knicks de Nueva York y fue el quinta anotación más alta que ha tenido en su carrera, además de ser el jugador con mayor edad que logró anotar 50 puntos en la NBA.