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El Papa aboga por un Sínodo que «sepa aprender» de la familia

El Sínodo será inaugurado oficialmente mañana, domingo, con una misa que se celebrará en la basílica de San Pedro

03/10/2015 | 01:36 pm


CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco expresó hoy su deseo de que el Sínodo Ordinario para la Familia, que comenzará este domingo, sepa aprender de cada familia, «pese a las muchas penalidades y contradicciones que la puedan caracterizar».

«Volvamos a Nazaret para que sea un Sínodo que, más que hablar sobre la familia, sepa aprender de ella, en la disponibilidad a reconocer siempre su dignidad, su consistencia y su valor, pese a las muchas penalidades y contradicciones que la puedan caracterizar», dijo el Papa durante la vigilia de oración celebrada en la Plaza de San Pedro con la asistencia de miles de personas.

Francisco reivindicó una Iglesia que sea «madre», «capaz de engendrar la vida y atenta a comunicar continuamente la vida, a acompañar con dedicación, ternura y fuerza moral».

«Porque si no somos capaces de unir la compasión a la justicia, terminamos siendo seres inútilmente severos y profundamente injustos», advirtió el papa.

También expresó su voluntad de hacer una Iglesia que sepa presentarse «con la proximidad y el amor de un padre, que vive la responsabilidad del custodio, que protege sin reemplazar, que corrige sin humillar, que educa con el ejemplo y la paciencia».

«Una Iglesia sobre todo de hijos, que se reconocen hermanos, nunca llega a considerar al otro solo como un peso, un problema, un coste, una preocupación o un riesgo: el otro es esencialmente un regalo, y sigue siéndolo aunque recorra caminos diferentes», señaló.

Para que esto se produzca, el Papa llamó a los padres sinodales a «escuchar (…) teniendo fija la mirada en Jesús» y tener «criterio de interpretación de la realidad».

«Oremos, pues, para que el Sínodo que se abre mañana sepa reorientar la experiencia conyugal y familiar hacia una imagen plena del hombre; que sepa reconocer, valorar y proponer todo lo bello, bueno y santo que hay en ella», indicó.

También reclamó que sea capaz de «abrazar las situaciones de vulnerabilidad que ponen a prueba» a la familia, como «la pobreza, la guerra, la enfermedad, el duelo, las relaciones laceradas y deshilachadas de las que brotan dificultades, resentimientos y rupturas».

El Papa instó a recordar «a todas las familias que el Evangelio sigue siendo la ‘buena noticia’ desde la que se puede comenzar de nuevo».

El Sínodo será inaugurado oficialmente mañana, domingo, con una misa que se celebrará en la basílica de San Pedro a las 10.00 (08.00 GMT), y concluirá el próximo 25 de octubre.

Durante estas tres semanas, los 270 padres sinodales están llamados a discutir cuestiones que afectan al ámbito familiar en la sociedad contemporánea y entre estos temas estarán presentes otros como el trato a divorciados o a homosexuales.

En las sesiones participarán obispos, cardenales y religiosos con derecho a voto, así como expertos, auditores y delegados fraternos (los de otras religiones).

También aportarán su experiencia personas casadas y padres y madres de familia.

EFE