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Delator acusa a Rousseff y Lula de múltiples casos de corrupción

El exjefe del oficialismo en el Senado de Brasil Delcidio Amaral acusó a la presidenta Dilma Rousseff y a su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, de participar en múltiples casos de corrupción, según documentos filtrados hoy por la prensa

15/03/2016 | 12:36 pm


RÍO DE JANEIRO.-La declaración de Amaral a la Policía, ofrecida en el marco de un acuerdo de cooperación con la Justicia, fue aceptada hoy por la Corte Suprema, con lo que se incorporó a la causa abierta por el caso de corrupción en Petrobras.

En su declaración, que suma 255 páginas y aporta pruebas como sus agendas oficiales, listas de llamadas y pasajes aéreos, el senador denuncia también a numerosos políticos de partidos oficialistas y de oposición.

Entre otros ilícitos, acusa a Rousseff y Lula de chantajear a testigos de los casos de corrupción, entre ellos a él mismo, de financiación ilegal de sus campañas electorales, de presionar a jueces del Tribunal Supremo y de tener conocimiento o autorizar operaciones ilegales en Petrobras.

Según Amaral, el ministro de Educación, Aloízio Mercadante, en nombre de Rousseff, le ofreció dinero para tratar de evitar su confesión y su delación.

Amaral acusó a Rousseff de presionar a jueces del Tribunal Supremo para intentar obstruir la investigación y para pedir la puesta en libertad de algunos grandes empresarios que fueron arrestados por su implicación en el caso Petrobras.

En otros capítulos de la declaración, Amaral detalla el funcionamiento de la financiación ilegal de las dos campañas electorales de Rousseff, que se habría nutrido de fondos pagados por las constructoras de la hidroeléctrica de Belo Monte, también implicadas en el caso Petrobras, así como a través del empresario Adir Assad.

Según Amaral, el Gobierno precipitó el cierre de una comisión parlamentaria que investigaba a Assad cuando se dio cuenta de que las pesquisas conducirían a las irregularidades supuestamente cometidas en la campaña electoral de Rousseff de 2010.

Sobre Lula, el senador asegura que mandó pagar 250.000 reales (cerca de 66.000 dólares) para «comprar el silencio» del exdirector de Petrobras Nestor Cerveró, arrestado por las corruptelas en la petrolera.

Amaral sostiene que Rousseff nombró a Cerveró y «tenía pleno conocimiento» de negocios irregulares como la compra de una refinería en Estados Unidos que le causó grandes pérdidas a la petrolera.

EFE