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Criminólogos: Mientras exista el pranato, las calles nunca estarán seguras

Luis Izquiel y Javier Ignacio Mayorca aseguran que desde las cárceles se comete buena parte de los delitos que ocurren en el exterior.  “Los directores de los penales han sido desplazados por los pranatos (…) El verdadero dirigente de las cárceles es el pran”

17/01/2018 | 10:40 am


Abogado penalista y criminólogo, Luis Izquiel, asesor de la Comisión de Política Interior de la AN

CARACAS.- El abogado penalista y criminólogo, Luis Izquiel, asesor de la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional –AN-, considera difícil solucionar el problema penitenciario en el país si la exministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, considera que el régimen penitenciario venezolano es unos de los mejores del mundo. “Lo primero sería el reconocimiento del problema, lo que opina Varela es la negación de lo que ocurre en las cárceles venezolanas, si el diagnóstico de la exministra es que esto es un paraíso” que podemos esperar.

Uno de los más graves problemas en las cárceles es el fenómeno del pranato, núcleos criminales organizados y jerarquizados, integrados por presos que ejercen el control en los penales venezolanos.

En el Foro A Tiempo de Unión Radio, Izquiel lamentó que muchas personas no le den importancia a la problemática de los penales venezolanos obviando las repercusiones del pranato en las calles. “Mientras tengamos las cárceles dominadas por pandillas delictivas las calles de nuestro país nunca van a estar seguras porque desde las cárceles se comete buena parte de los delitos que ocurren en el exterior”.

Izquiel advirtió que los pranes utilizan la telefonía celular para dirigir delitos desde los centros penitenciarios. “Utilizando celulares e internet se planifican muchos delitos desde las cárceles, el grueso de las extorsiones. Desde las cárceles se cobran secuestros, el armamento que entra a las cárceles y las drogas se coordinan en las cárceles a través de la telefonía celular”.

Destacó que pese a que en 2015 la Ley de Regulación Telefonía Celular e Internet dentro de Recintos Carcelarios fue aprobada por la Asamblea Nacional –AN-, pero no se supervisa  pese a que “los aparatos inhibidores de señal Hamer están instalados y en funcionamiento. Las ONGs que se dedican al tema penitenciario se les impide la entrada  a las cárceles, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tiene varias cautelares a favor de presos pero también se les ha prohibido la entrada a Venezuela desde 2002”.

Considera que los problemas económicos en Venezuela son tan graves que han  opacado la problemática carcelaria. “Ahora que ha pasado a un segundo plano, la situación es peor, porque ni siquiera vemos que esté en ejecución ningún plan carcelario, como el tema no está en el tapete ni siquiera lanzan planes nominales”.


Javier Ignacio Mayorca, periodista especializado en criminalística y miembro del OVCO

Por su parte, Javier Ignacio Mayorca, periodista especializado en criminalística y miembro del Observatorio Venezolano del Crimen Organizado –OVCO-, explicó que actualmente la presencia de los profesionales penitenciaristas en los distintos internados judiciales del país no es frecuente. “Uno entra al penal de Aragua, emblema del pranato en Venezuela, y no ves penitenciaristas, ves un  primer anillo de vigilancia conformando por unidades de la GN, después hay un segundo anillo muy pequeño de funcionarios de servicios penitenciarios que verifican tu identidad, a revisan lo que llevas y después de ahí hacia adentro es el gobierno de los pranes, delincuentes”.

Mayorca explicó que los pranatos son estructuras piramidales, en cuya parte más baja están una casta de intocables que se llaman Manchados que se encargan de limpiar los baños, cuidar áreas externas y cargar los equipajes de los familiares que vistan a los reos. “Más arriba están los Luceros y un grupo que son de profesionales que trabajan para la estructura del pranato como cocineros, carpinteros, plomeros”.

Detalló que dentro de los internados judiciales nada es gratuito. “Dormir en un colchón, tener un espacio, disponer de agua para bañarse, todo tiene con costo, vivir y que te garanticen la vida tiene un  costo y se producen procesos de negociación entre los líderes de los presos, los presos e incuso sus familiares para la cancelación de estos costos, estamos ante un enorme negocio del conocimiento del ejecutivo”.

“En la medida en que pasa el tiempo y el negocio perdura, es imposible no pensar que esta estructura que se ha consolidado dentro de los internados judiciales, especialmente en Tocorón, no tenga algún tipo de enganche político que le garantiza la continuidad de sus operaciones al interior del penal”,  detalló.

Mayorca explico que Tocorón tiene alrededor de 9 mil 500 detenidos, si se compara con la población de una ciudad pequeña o mediana, se podría hacer una traslación, y el líder de los presos es como el alcalde que cobra impuestos y que impone una noción muy particular de las normas”.

Sonia Pomenta Llaña/Unión Radio