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EFE

Correa aseguró que el «gran pecado social» de América es la injusticia

Para el gobernante, la mejor manera de afrontar ese «injusto orden mundial» es con la unidad de los pueblos

05/07/2015 | 05:44 pm


QUITO.- El presidente de Ecuador, Rafael Correa, recibió este domingo al papa Francisco en el aeropuerto de Quito, donde aseguró que el «gran pecado social» de América es la injusticia.

«Querido Santo Padre, el gran pecado social de nuestra América es la injusticia. ¿Cómo podemos llamarnos el continente más cristiano del mundo siendo a su vez el más desigual?«, se preguntó Correa en su discurso de bienvenida al papa.

El gobernante citó varios apartes de pronunciamientos del papa sobre las causas de la inequidad, mencionó la necesidad de la distribución de la riqueza y subrayó que la pobreza no se eliminará con limosnas sino con justicia.

Se refirió también a la «tragedia» de la migración y dijo no entender «cómo los países ricos, muchos de ellos mayoritariamente cristianos, podrán justificar éticamente a las futuras generaciones la búsqueda cada vez de mayor movilidad para mercancías y capitales, al mismo tiempo que penalizan, e incluso, criminalizan la principal de las movilidades: la movilidad humana».

«La solución no es más fronteras, es solidaridad, humanidad y crear condiciones de prosperidad y de paz que desincentiven a las personas a migrar», dijo el jefe de Estado en concordancia con palabras del papa.

«Vivimos una globalización inhumana y cruel, totalmente en función de capital y no de los seres humanos, ya que no busca ciudadanos globales sino tan solo consumidores globales», añadió al apuntar que el orden mundial «no solo es injusto, es inmoral».

El mandatario apuntó que busca tener un país «sin miseria pero también sin lujuriosos derroches», donde se pueda alcanzar el buen vivir para todos.

El papa llegó hoy a Ecuador y tras la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto, subió a un automóvil cerrado para cambiar luego ese transporte por el «papa móvil» en una de las entradas de la ciudad de Quito.

EFE